
Con la llegada de este fin de semana de mayo, Almuñécar y La Herradura se preparan para vivir dos jornadas donde la primavera comenzará a ceder protagonismo al verano. Según la previsión de AEMET, el sábado los termómetros oscilarán entre los 19 grados de mínima y los 26 de máxima, mientras que el domingo apenas habrá cambios, con 18 grados de mínima y 26 de máxima. Un tiempo estable, soleado y luminoso que convertirá a la Costa Tropical en el escenario perfecto para una escapada junto al Mediterráneo.
Las playas sexitanas y herradureñas volverán a llenarse de vida bajo un sol casi veraniego, invitando a pasear descalzo por la arena, disfrutar de las terrazas frente al mar o contemplar los atardeceres desde enclaves únicos como Cerro Gordo. Pero visitar Almuñécar y La Herradura es mucho más que disfrutar de su litoral. Sus calles y monumentos esconden más de tres mil años de historia, convirtiendo cada rincón en un viaje por las civilizaciones que dejaron su huella en este rincón privilegiado del sur peninsular.
La antigua Sexi fenicia aún late en lugares tan emblemáticos como la Factoría de Salazones de El Majuelo, considerada una de las industrias fenicias más importantes del Mediterráneo occidental. Muy cerca, las necrópolis de Puente de Noy, Laurita o Cerro de San Cristóbal recuerdan el esplendor comercial de aquella colonia fundada en el siglo VIII antes de Cristo, la más antigua documentada de la Península Ibérica.
El legado romano también permanece intacto en la majestuosidad del Acueducto Romano de Almuñécar, cuyos tramos aún atraviesan la vega sexitana como testimonio de una obra de ingeniería adelantada a su tiempo. A pocos pasos, el Museo Arqueológico Cueva de Siete Palacios permite recorrer siglos de historia bajo impresionantes galerías romanas abovedadas.
La huella árabe y cristiana emerge con fuerza desde el Castillo de San Miguel, vigilando el casco histórico y el mar desde lo alto, mientras que en La Herradura sobresale el histórico Castillo de La Herradura, levantado para proteger la bahía tras el dramático naufragio de la Armada española en el siglo XVI. Las antiguas torres vigía repartidas por la costa completan una estampa donde naturaleza e historia conviven frente al Mediterráneo.
El recorrido puede continuar en el elegante Palacete de La Najarra, de inspiración neomudéjar, o sumergirse literalmente en el mundo marino del Acuario de Almuñécar, uno de los grandes atractivos familiares de la Costa Tropical. Sus túneles panorámicos, especies mediterráneas y espacios educativos convierten la visita en una experiencia especialmente atractiva para niños y adultos.
Con temperaturas suaves por la noche y un ambiente casi estival durante el día, este fin de semana se presenta como una invitación perfecta para descubrir —o redescubrir— una tierra donde el mar, la historia y la luz del sur se funden en un mismo paisaje.