
Una vez más, la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) ha expresado su apoyo a los profesionales del centro de salud y del hospital de Guadix, que se han concentrado para condenar una nueva agresión sufrida por uno de sus trabajadores y exigir a las administraciones medidas efectivas que eviten que estos hechos se repitan.
Los hechos se produjeron cuando un técnico de emergencias agredido se disponía a trasladar a una menor al Hospital de Málaga para recibir tratamiento. Al aproximarse a la vía de salida, el profesional se encontró con la calle cortada por un grupo de personas que le impidieron el paso y le amenazaron, lo que le obligó a buscar una ruta alternativa.
Posteriormente, al recoger a la menor, los familiares le instaron a circular por la calle inicialmente bloqueada, asegurando que ellos mismos hablarían con los individuos que la ocupaban. Sin embargo, la situación derivó en una agresión, en la que algunos de los presentes utilizaron un objeto de madera para atacar el vehículo asistencial, provocando daños materiales importantes y lesiones al conductor de la ambulancia, que tuvo que recibir atención urgente por heridas en la cabeza y ser trasladado al Hospital de Granada, con el riesgo de posibles secuelas.
UGT ha condenado de forma rotunda estos hechos y ha reclamado a las administraciones y a las empresas responsables la adopción de medidas urgentes para prevenir este tipo de agresiones, garantizar la seguridad de los profesionales y asegurar que los responsables sean perseguidos con el máximo rigor.
El sindicato también ha alertado de que estas agresiones se están produciendo con una frecuencia creciente en la comarca, recordando que hace apenas unos meses ya se registró otro episodio similar contra profesionales del sector sanitario. En este sentido, ha advertido de que se trata de una situación que no puede normalizarse ni tolerarse, subrayando que la seguridad es un derecho fundamental y reiterando su mensaje de rechazo: “no a las agresiones”.