
Imagen de archivo Ramón Martín (Motril Digital)
La serie sísmica que mantiene en alerta a Granada desde el pasado 15 de agosto ya puede seguirse con una nueva herramienta científica desarrollada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Se trata de un visor de acceso gratuito que permite observar sobre el mapa cómo se distribuyen los terremotos, cómo evolucionan con el paso de las horas y qué relación mantienen con las fallas activas de la Vega de Granada.
La herramienta reúne en un mismo espacio información sísmica y geológica procedente de fuentes oficiales. Cada vez que se consulta, incorpora los últimos terremotos registrados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), de manera que ofrece una fotografía actualizada de la actividad que se está produciendo en el subsuelo granadino.
El visor permite además consultar la evolución histórica de la sismicidad. Para ello incorpora registros del periodo comprendido entre 2015 y 2026 facilitados por el Centro Sismológico EuroMediterráneo (EMSC), lo que permite poner la actual serie en contexto y comparar su comportamiento con episodios anteriores.
A esta información se suma la localización de las principales fallas activas de la península, cuyos datos proceden de la base QAFI elaborada por el IGME-CSIC. De esta forma, el usuario puede contemplar sobre mapas geológicos y satelitales no solo dónde se producen los terremotos, sino también su relación espacial con las estructuras geológicas de la zona.
El desarrollo del visor se integra en el trabajo que está realizando el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (GADE) del CSIC, activado el pasado 15 de agosto precisamente para realizar un seguimiento científico de la actividad sísmica y prestar apoyo técnico a las administraciones durante la emergencia.
El equipo está coordinado por Inés Galindo, responsable de emergencias del CSIC, y Juan Carlos García, especialista en riesgos geológicos, y cuenta con investigadores del IGME-CSIC, el Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN-CSIC) y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETCC).
Desde el comienzo de la serie, este grupo participa además en las reuniones del Comité Asesor del Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Andalucía, donde se analiza la evolución de los movimientos registrados y se coordina la respuesta científica y operativa.
Los investigadores estudian de forma conjunta distintos parámetros de los terremotos: su localización, profundidad, distribución geográfica y evolución temporal. También observan su relación con las fallas activas y el comportamiento de los movimientos posteriores a los principales sismos.
Uno de los objetivos es analizar la evolución de las réplicas y estudiar, mediante modelos científicos, cómo puede desarrollarse la actividad en las horas y jornadas posteriores a los terremotos de mayor magnitud. La información obtenida permite mejorar el conocimiento de la serie sísmica y aportar datos que pueden resultar útiles a la hora de tomar decisiones durante la emergencia.
Así, mientras los pequeños temblores continúan sucediéndose en distintos puntos del área metropolitana, Granada dispone ahora de una ventana abierta al seguimiento científico de su actividad sísmica, con datos actualizados y una perspectiva que permite observar el fenómeno más allá de cada terremoto aislado.