
Componentes del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Granada, que prestaban servicio de vigilancia de la A-44, procedieron a identificar al conductor de un vehículo articulado pesado durante la realización de un control preventivo para la verificación de alcoholemia y drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas.
El pasado día 7 de julio, sobre las 11:30 horas, los agentes dieron el alto y realizaron la prueba de detección de alcohol y drogas al conductor, que arrojó unas tasas de 0,99 y 1,02 mg/l, las cuales sextuplicaban la tasa legalmente establecida para conductores profesionales y son constitutivas de delito.
Consecuencias penales.
Por todo ello, se procedió a poner a disposición judicial a dicho conductor por la presunta comisión de un delito de conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas recogido en el artículo 379.2 del Código Penal. Esta conducta se castiga con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.
Consejos y recomendaciones.
La Agrupación de Tráfico recuerda que la conducción de este tipo de vehículos bajo los efectos del alcohol multiplica exponencialmente la posibilidad de sufrir un siniestro vial. Su masa y dimensiones aumentan los riesgos dinámicos y dificultan su control, lo que incrementa el tiempo de reacción al frenar y la distancia de frenado. Asimismo, produce la perdida de precisión al volante y una disminución de la capacidad de calcular las distancias y ángulos muertos.