Granada destaca con nombre propio: Teresa Ramírez conquista Miss RNB España 2026 y roza la corona con elegancia
Granada vuelve a hacerse un hueco en el escaparate nacional de la belleza con nombre propio: Teresa Ramírez. La joven, formada en la cantera granadina de ÑZ Models by Carmen Laura, firmó este fin de semana una actuación sobresaliente en la final de Miss RNB España 2026, donde se alzó como primera finalista entre más de medio centenar de candidatas llegadas de todos los rincones del país.
La cita, celebrada en Salou, no fue un simple desfile, sino una competición de fondo en la que cada detalle cuenta. Durante varios días, las aspirantes se sometieron a un exigente programa de convivencia, formación y pruebas que van mucho más allá de la pasarela. En ese escenario, Ramírez no solo se mantuvo firme, sino que fue creciendo con el paso de las jornadas, consolidando una candidatura sólida, equilibrada y con identidad propia.
El reconocimiento no se quedó ahí. El jurado premió también su puesta en escena con la banda de Miss Elegancia, un galardón que distingue algo más intangible que la estética: la actitud, la armonía y la capacidad de transmitir sobre el escenario. Dos títulos que, en conjunto, la sitúan como una de las figuras más destacadas de esta edición.
Detrás del resultado hay un trabajo silencioso, sostenido en el tiempo. Su formación en Granada, bajo la dirección de Carmen Laura García Fernández, ha sido clave en la construcción de un perfil que combina técnica, seguridad y proyección. No es solo desfilar: es comunicar, adaptarse y sostener la mirada cuando el foco aprieta.
Con raíces en Frigiliana y una identidad marcada por su entorno multicultural, Teresa Ramírez representa también una nueva generación de candidatas: preparadas, versátiles y con vocación internacional. Estudiante de Turismo en la Universidad de Granada y vinculada desde niña al mundo ecuestre, su trayectoria personal suma matices que van más allá del certamen.
El resultado, más que un punto de llegada, abre ahora una puerta. Para ella, como figura emergente. Y para Granada, que refuerza su presencia en un circuito cada vez más competitivo, donde el talento ya no se improvisa, se trabaja.

