Granada honra a Fray Leopoldo, uno de sus símbolos de humildad
Foto Ramón Martín (Motril Digital)
Granada recuerda hoy, 9 de febrero, la figura de Fray Leopoldo de Alpandeire, uno de los personajes más queridos y venerados de su historia reciente, coincidiendo con la celebración de su festividad litúrgica, fecha que marca el aniversario de su fallecimiento en 1956.
Nacido en 1864 en Alpandeire (Málaga) con el nombre de Francisco Tomás de San Juan Bautista Márquez y Sánchez, Fray Leopoldo fue fraile capuchino y desarrolló la mayor parte de su vida religiosa en Granada, donde se ganó el cariño popular por su humildad, cercanía y dedicación constante a los más necesitados. Durante décadas recorrió las calles de la ciudad como limosnero, convirtiéndose en un referente espiritual para generaciones de granadinos.
Beatificado en 2010, Fray Leopoldo sigue siendo hoy una figura de profunda devoción. Cada 9 de febrero, Granada vive una jornada especialmente señalada en torno a su memoria. Desde primeras horas de la mañana, miles de fieles acuden a la cripta donde reposan sus restos, situada en la iglesia de la Divina Pastora, en el barrio del Zaidín, para rezar, dejar flores y formular peticiones personales.
A lo largo del día se celebran diversas eucaristías y actos de oración, convirtiendo esta fecha en una de las más concurridas del calendario religioso de la ciudad. La afluencia no se limita a vecinos de Granada, sino que también llegan devotos de distintos puntos de la provincia y de otras zonas de Andalucía, atraídos por el legado de sencillez y caridad que dejó el fraile capuchino.
La conmemoración de hoy refuerza una devoción que se mantiene viva durante todo el año —especialmente cada día 9 de mes—, pero que alcanza su máxima expresión en esta jornada, en la que Granada vuelve a rendir homenaje a un hombre que hizo de la bondad y el servicio su forma de vida.

