1 / 36

Granada: Juanma Moreno reivindica la igualdad en los Premios Meridiana, marcados por el homenaje a Ana Orantes y la alerta contra la violencia de género

Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)

Granada ha acogido la 29ª edición de los Premios Meridiana, una cita institucional dedicada a reconocer el compromiso con la igualdad que ha estado marcada por el protagonismo del presidente andaluz, Juanma Moreno, encargado de presidir y cerrar el acto.

Durante su intervención, Moreno ha reafirmado el compromiso de su Gobierno con la igualdad entre hombres y mujeres, destacando el papel clave de la sociedad en este avance. En este sentido, ha puesto en valor el trabajo de las 18 mujeres y entidades premiadas, al tiempo que ha insistido en la necesidad de seguir progresando en la lucha contra la violencia de género.

El evento, organizado por el Instituto Andaluz de la Mujer, reunió a representantes de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Granada y la Diputación, además de premiadas y familiares, en una edición que distinguió a 18 mujeres y entidades en diez categorías diferentes, junto al Premio de Honor Carmen Olmedo Checa, concedido a título póstumo a Ana Orantes.

Durante la apertura, se destacó el valor simbólico de estos galardones como reconocimiento al trabajo en favor de la igualdad entre hombres y mujeres y su papel como referente en Andalucía. Se subrayó que estos premios representan el mayor reconocimiento en materia de igualdad de oportunidades.

La alcaldesa de Granada puso el acento en el compromiso institucional y en el papel de la ciudad como sede de esta edición, destacando que la igualdad debe formar parte del desarrollo social y cultural. En este sentido, se defendió la necesidad de construir una sociedad basada en la igualdad de oportunidades y el reconocimiento del talento femenino en distintos ámbitos.

El legado de Ana Orantes centra el momento más emotivo del acto.

El momento más destacado de la ceremonia llegó con la entrega del Premio de Honor a Ana Orantes, convertida en símbolo de la lucha contra la violencia de género en España. Su hija tomó la palabra para reivindicar el significado de su historia y el impacto que tuvo en la sociedad.

Durante su intervención, insistió en la importancia de “llamar a las cosas por su nombre” y recordó que la violencia que sufrió su madre no era un hecho aislado, sino una realidad estructural invisibilizada durante años.

“Reconocer hoy a mi madre es honrar su memoria y visibilizar una violencia que durante mucho tiempo se vivía en silencio”, señaló, subrayando que no se trata de violencia doméstica, sino de violencia de género ejercida contra las mujeres por el hecho de serlo.

El discurso incidió además en el papel colectivo frente a esta problemática, defendiendo que la lucha contra la violencia machista es una responsabilidad de toda la sociedad y debe abordarse desde todos los ámbitos, incluidos el político, judicial y social.

La intervención recordó también el contexto en el que Ana Orantes decidió contar su historia públicamente, en un momento en el que este tipo de violencia permanecía oculta. Su testimonio marcó un punto de inflexión en la percepción social del problema y contribuyó a su reconocimiento institucional.

Advertencia sobre la situación actual: “no se puede dar ni un paso atrás”

El acto incluyó también una reflexión sobre la situación actual de la violencia de género, con referencias a los datos recientes y la necesidad de mantener la vigilancia y el compromiso institucional.

Durante una de las intervenciones se alertó del aumento de víctimas en los primeros meses del año, insistiendo en que no se puede dar un paso atrás en materia de igualdad y protección de las mujeres.

Este mensaje se reforzó con la idea de que el avance en derechos ha sido posible gracias a la visibilización de los casos y al cambio en el lenguaje y la forma de nombrar la violencia, un elemento clave en la evolución social.

Reconocimiento al talento y compromiso en diez ámbitos de la igualdad.

La gala distinguió iniciativas en ámbitos como la educación, la inclusión social, el medio rural, la comunicación, el emprendimiento, el deporte, la cultura, la ciencia, la conciliación y la lucha contra la violencia de género.

Los galardones, diseñados con inspiración en el arte andalusí, fueron presentados como un símbolo de identidad y de la necesidad de avanzar hacia una sociedad en la que hombres y mujeres participen en igualdad de condiciones.

La ceremonia estuvo acompañada por actuaciones culturales que abrieron el acto y reforzaron el carácter institucional y simbólico de una jornada centrada en el reconocimiento y la reivindicación.

Granada, escenario de un mensaje institucional de igualdad.

La elección de Granada como sede de esta edición fue destacada durante el acto como un reconocimiento al papel de la ciudad en la promoción de políticas de igualdad.

Desde el ámbito institucional se subrayó la necesidad de seguir avanzando en este terreno y de consolidar los derechos alcanzados, en un contexto en el que las cifras de violencia de género siguen situando el problema como una de las principales preocupaciones sociales.

La 29ª edición de los Premios Meridiana concluyó así con un doble mensaje: el reconocimiento al trabajo desarrollado por mujeres y entidades en favor de la igualdad y la advertencia de que la lucha contra la violencia de género sigue siendo una prioridad que requiere implicación colectiva.