
Agentes de la Policía Nacional han identificado a un hombre y una mujer, de 42 y 47 años de edad respectivamente, ambos con antecedentes policiales como presuntos autores de un delito de estafa, tras haber recibido cada uno de ellos, en cuentas a su nombre, la cantidad de 1.200 euros mediante el modus operandi conocido como “vishing”, consistente en hacerse pasar por personal de una entidad bancaria contactando a través de mensajería instantánea y por teléfono.
Dos ingresos de 1.200 euros en dos cuentas convencida de que evitaba un cargo en su cuenta cercano a los 15.000 euros
Los hechos se iniciaron a principios de junio del año en curso. Fue entonces cuando una vecina octogenaria de Granada recibió un mensaje, en el que figuraba el nombre de su entidad bancaria, en el que se le apremiaba para contactar con dicha entidad a través de un número de teléfono lo más pronto posible.
Para inducir a esta persona a que llamase por teléfono, sin darle tiempo a reaccionar, se le informaba, en ese mismo mensaje, que había sido aprobado un cargo en su cuenta por una cuantía cercana a los 15.000 euros y que, si no reconocía dicha operación, contactase de forma inmediata a través de un número de móvil.
La víctima, convencida de que estaba tratando con algún empleado de la entidad bancaria de la que era usuaria, llamó al número facilitado y siguió las instrucciones que le indicaban desde el otro lado de la línea. Dichas instrucciones fueron que se dirigiera a un cajero automático para sacar 1.200 euros y que, seguidamente, los ingresara en un número de cuenta que le habían facilitado. Después de hacer este ingreso le solicitaron efectuar otro por la misma cantidad, el cual realizó desde su teléfono móvil, pero a un número de cuenta distinto.
Instantes después la víctima reaccionó y pensó que quizás estaba siendo víctima de una estafa, motivo por el cual se dirigió hasta una comisaría de policía para presentar denuncia.
La investigación policial dio comienzo a partir de los datos aportados en dicha denuncia. De esta forma se pudo conocer después de numerosas pesquisas, quienes eran los titulares de las cuentas en las que se habían recibido las transferencias, efectuadas mediante engaño y realizadas por la víctima.
Dichos titulares son un hombre y una mujer, de 42 y 47 años de edad respectivamente, ambos con antecedentes policiales.