
El Ayuntamiento de Granada rinde homenaje al maestro Gómez-Martínez, Medalla de Oro de la ciudad, en un acto celebrado en el mismo espacio donde dirigió por primera vez a la Banda Municipal con tan solo siete años
Marifrán Carazo: “Queremos que este templete recuerde a las generaciones futuras que Granada ha sido y sigue siendo una tierra de músicos, de creadores y de talento, ejemplificados en Miguel Ángel Gómez-Martínez».
El Templete de la Música del Paseo del Salón de Granada lleva desde hoy el nombre del director de orquesta Miguel Ángel Gómez-Martínez. La nueva denominación se ha hecho realidad en un acto presidido por la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y que contó de familiares, músicos y representantes institucionales.
El homenaje tiene un valor simbólico de especial significado: fue en ese mismo espacio donde Gómez-Martínez, con tan solo siete años, dirigió por primera vez a la Banda Municipal de Música de Granada, un gesto que anticipaba la extraordinaria carrera que posteriormente llevó a cabo.
Miguel Ángel Gómez-Martínez nació en Granada en 1949, en el seno de una familia con profunda vocación musical: su padre fue profesor de la Banda Municipal y su madre pianista. Desde esas raíces granadinas construyó una trayectoria brillante que le llevó a dirigir algunas de las mejores orquestas del mundo en Europa, América y Asia, convirtiéndose en uno de los directores españoles más reconocidos e internacionales de su generación. La ciudad de Granada le otorgó su Medalla de Oro en reconocimiento a sus méritos artísticos y al prestigio que proyectó sobre el nombre de Granada en los escenarios más importantes del mundo.
La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, señaló que «hay homenajes que reconocen una trayectoria, y hay homenajes que además cierran un círculo. Este Templete de la Música es uno de esos lugares que forman parte de la memoria sentimental de Granada, y cuesta imaginar un lugar más adecuado para llevar el nombre de Miguel Ángel Gómez-Martínez. Aquí resuenan muchas de las cosas que definieron su vida: la música, la ciudad, la vocación y el encuentro entre generaciones».
Carazo subrayó que «cuando una niña o un niño pase por este templete y lea el nombre de Miguel Ángel Gómez-Martínez, queremos que sepa que Granada fue capaz de dar al mundo uno de los grandes maestros de la dirección orquestal, y que esta ciudad no olvida a quienes han llevado su nombre con orgullo por todo el mundo. Las ciudades tienen la obligación de reconocer a quienes las engrandecen, y hoy cumplimos con esa obligación».