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Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
San Juan de Dios convierte la Fuente de las Batallas en un espacio de encuentro y conversación para visibilizar la soledad no deseada. El Ayuntamiento reconoce las dificultades para ampliar los recursos destinados a las personas sin hogar y defiende una atención individualizada.
Sentarse frente a otra persona, conversar y dedicar unos minutos a escucharla. Con esta sencilla propuesta, San Juan de Dios ha llevado este lunes a la Fuente de las Batallas de Granada una iniciativa para combatir la soledad no deseada, un problema que afecta a personas de todas las edades y situaciones sociales. La actividad, denominada «Una plaza contra la soledad», forma parte de una campaña que la institución desarrolla esta semana en toda España para sensibilizar a la ciudadanía sobre una realidad que, en muchas ocasiones, permanece oculta.
Gustavo Adolfo Duque Martín, director de Acción Social y Solidaridad de San Juan de Dios en Granada, explicó que el objetivo es recuperar algo tan cotidiano como la conversación entre personas. «Hemos perdido esa espontaneidad de las relaciones humanas», señaló, advirtiendo de que vivir permanentemente conectados no significa necesariamente mantener relaciones personales de calidad. Según los datos del Observatorio contra la Soledad en Andalucía de 2024 citados por la organización, una de cada cuatro personas manifiesta sentirse sola, una situación que también afecta a uno de cada cinco jóvenes. Duque insistió en una diferencia fundamental: no es lo mismo vivir solo que sentirse solo, porque la falta de compañía emocional puede aparecer incluso estando rodeado de gente.
La iniciativa tendrá continuidad durante los próximos días con actividades dirigidas a distintos colectivos. Entre ellas figura «Reporteros contra la Soledad», una propuesta en la que residentes mayores de San Juan de Dios saldrán a preguntar a los ciudadanos por sus experiencias personales. También se celebrarán encuentros con pacientes hospitalarios y personas que sufren aislamiento, además de una jornada de reflexión el jueves en la Facultad de Ciencias de la Educación, con estudiantes de Educación Social.
La soledad también puede ocultar otras necesidades sociales
José Pepe Martín de Rosales Martínez, director de un equipo psicosocial de la Fundación ”la Caixa” que trabaja en el Hospital de San Rafael, destacó que estas actividades pueden servir para identificar situaciones de vulnerabilidad que van mucho más allá de la falta de compañía. El desempleo, las enfermedades, los procesos de duelo, la inmigración o las dificultades de integración social pueden contribuir a que una persona se sienta aislada. Desde su experiencia con pacientes vulnerables, personas que reciben cuidados paliativos y residentes mayores, defendió la escucha y el contacto personal como herramientas fundamentales para conocer sus necesidades. También advirtió de que las redes sociales, aunque facilitan la conexión, no siempre generan una comunicación emocional de calidad.
La concejala de Política Social, Familia, Discapacidad y Mayores del Ayuntamiento de Granada, Amparo Arrabal, participó en la jornada y valoró la posibilidad de que estos encuentros permitan detectar problemas que no siempre llegan a los servicios sociales municipales. A preguntas de Motril Digital, la edil aseguró que las necesidades económicas, sanitarias o asistenciales que puedan identificarse serán trasladadas a las entidades competentes para buscar una respuesta. Arrabal defendió que las administraciones deben acercarse a quienes, por distintas circunstancias, no acuden a solicitar ayuda. «Las instituciones tenemos también la obligación de salir a la calle», afirmó.
El Ayuntamiento admite que faltan recursos para el sinhogarismo
Durante su intervención, la concejala también respondió a las preguntas de este periódico sobre la situación de las personas que viven en las calles de Granada y las reclamaciones de distintas asociaciones para mejorar su atención. Arrabal reconoció que el sinhogarismo continúa siendo un problema complejo, relacionado con circunstancias como la pérdida del empleo, las adicciones, los problemas de salud mental o los procesos migratorios. Explicó que el Ayuntamiento ha reforzado su unidad de calle, que trabaja con Cruz Roja, y mantiene actuaciones de atención individualizada, especialmente en los casos que requieren intervención sociosanitaria.
La responsable municipal defendió que la solución no pasa únicamente por habilitar grandes espacios de alojamiento, sino por atender las circunstancias particulares de cada persona. No obstante, reconoció que siguen existiendo ciudadanos viviendo en la calle y que los recursos disponibles resultan insuficientes. «Son recursos que no podemos ampliar mucho más en el momento», admitió, aunque aseguró que el Consistorio continúa trabajando con las entidades sociales y otras administraciones para mejorar la respuesta.
La jornada de San Juan de Dios ha puesto así sobre la mesa una cuestión que trasciende la situación de las personas mayores. La soledad no deseada puede afectar a jóvenes, enfermos, personas sin hogar o ciudadanos que, pese a mantener una vida aparentemente normal, carecen de alguien con quien compartir sus preocupaciones. Durante esta semana, Granada abordará esa realidad desde diferentes espacios, comenzando por una plaza pública en la que la propuesta es tan sencilla como recuperar el tiempo para hablar y, sobre todo, escuchar.