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Imágenes: Ramón Martín (Motril Digital)
R.L. Sánchez.- El músico británico agotó las entradas de la Plaza de Toros con su gira «Sting 3.0», un recorrido por los grandes temas de The Police y su trayectoria en solitario acompañado por Dominic Miller y Chris Maas.
Sting abrió este miércoles 15 de julio la sexta edición del ciclo 1001 Músicas–CaixaBank ante una Plaza de Toros de Granada llena. El artista británico llegó a la capital con las entradas completamente agotadas y un formato de trío que devolvió sus canciones a la esencia del bajo, la guitarra y la batería.
Situado en el centro de un escenario sin grandes artificios, Sting estuvo acompañado por el guitarrista Dominic Miller, uno de sus colaboradores habituales desde hace más de tres décadas, y el batería Chris Maas. La propuesta descansó en la interpretación y en la capacidad de tres músicos para sostener un repertorio conocido por varias generaciones.
La actuación recorrió casi medio siglo de música, alternando composiciones de su carrera en solitario con canciones que marcaron la etapa de The Police. Temas como «Message in a Bottle», «Englishman in New York», «Fields of Gold», «Shape of My Heart», «Every Breath You Take» y «Roxanne» fueron reconocidos desde sus primeros acordes y encontraron la respuesta de un público que acompañó buena parte de los estribillos.
El formato reducido imprimió una sonoridad más directa a unas canciones que habitualmente estuvieron rodeadas de producciones mucho más amplias. El bajo y la voz de Sting llevaron el peso del concierto, sostenidos por la precisión de Maas y por una guitarra de Miller capaz de respetar las melodías originales sin limitarse a reproducirlas. La ausencia de una banda numerosa dejó espacio para cambios de ritmo, prolongaciones instrumentales y arreglos más abiertos.
A sus 74 años, Sting volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes referentes de la música internacional. Más allá de la impecable interpretación de un repertorio que ha marcado a varias generaciones, el artista se mostró cercano durante toda la velada y buscó en varias ocasiones la complicidad del público hablando en español. Cada una de sus intervenciones fue recibida con una ovación que hizo vibrar la Plaza de Toros, donde miles de asistentes respondieron con entusiasmo a sus palabras antes de volver a cantar junto a él. Esa conexión, unida a la fuerza de sus canciones y a la sobriedad del formato de trío, convirtió el concierto en una experiencia intensa y emotiva, con una Granada completamente entregada de principio a fin.
El concierto de Sting puso así en marcha una nueva edición de 1001 Músicas–CaixaBank, que continuará este jueves con Zenet en el Carmen de los Mártires y el viernes con Revólver en el Palacio de los Córdova. Granada abrió el ciclo con una de sus citas de mayor alcance internacional y con las localidades agotadas para escuchar a un artista cuya obra continúa formando parte de la memoria colectiva del pop y el rock.