
Granada ha vuelto a situarse como la provincia con la tasa de paro más alta de España, con un 17,53%, tras el empeoramiento de los principales indicadores del mercado laboral durante el segundo trimestre del año, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Entre abril y junio, el número de desempleados aumentó en 11.900 personas, lo que supone un incremento del 17,8% respecto al trimestre anterior. De este modo, la cifra total de parados pasó de 66.900 a 78.800 personas, rompiendo la tendencia de los cuatro últimos años, en los que el desempleo descendía durante el segundo trimestre.
Este incremento del paro ha provocado que Granada vuelva a liderar el ranking nacional de desempleo provincial, superando ampliamente la media andaluza, situada en el 14,56%, y la española, que se queda en el 9,87%. Solo las ciudades autónomas de Ceuta (22,41%) y Melilla (20,74%) presentan tasas superiores.
A este aumento del desempleo se suma un descenso de la ocupación. La provincia contabiliza 370.600 personas ocupadas, es decir, 6.900 menos que en el primer trimestre del año, lo que representa una caída del 1,8%. También en este caso se rompe la evolución positiva registrada en los cuatro ejercicios anteriores, cuando el empleo crecía de forma habitual entre abril y junio.
Por sectores, únicamente los servicios registraron un comportamiento positivo, con 7.400 ocupados más, hasta alcanzar los 290.400 trabajadores. En cambio, la agricultura sufrió el mayor retroceso, al perder 12.000 empleos, quedándose con 24.500 ocupados. También descendió el empleo en la construcción, con 2.200 trabajadores menos (23.600 en total), mientras que la industria perdió un centenar de ocupados, hasta los 32.100.
La única nota positiva de la EPA llega de la mano de la población activa, que aumentó en 5.000 personas durante el segundo trimestre, elevando el total de activos hasta 449.400. Sin embargo, este incremento no ha sido suficiente para compensar el aumento del desempleo y la pérdida de ocupación.
La secretaria general de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), María Vera, ha lamentado el balance que deja la EPA en un trimestre que coincidió con la Semana Santa y el inicio de la temporada alta para el turismo.
A juicio de la responsable de la patronal granadina, los datos reflejan una ralentización del dinamismo laboral de la provincia, consecuencia del complejo contexto económico en el que desarrollan su actividad las empresas, especialmente las pequeñas y medianas.
Vera ha mostrado su preocupación por que Granada vuelva a ocupar el primer puesto nacional en tasa de desempleo y por la distancia que mantiene respecto a la media española, que prácticamente duplica. En este sentido, ha señalado que se trata de un problema estructural vinculado tanto a la configuración del tejido empresarial de la provincia como a la elevada dependencia de sectores especialmente sensibles al incremento de costes.
Por ello, la secretaria general de la CGE ha reclamado medidas que faciliten la actividad empresarial, eliminen obstáculos al crecimiento de las empresas y tengan en cuenta las necesidades específicas de las pymes y micropymes, mayoritarias en el tejido productivo granadino.
