
La Asociación Cal y Caña de Salobreña, colectivo vecinal y ecologista dedicado a la defensa del patrimonio local, la vega y el medioambiente, ha organizado una jornada conmemorativa para recordar uno de los episodios más significativos de la historia reciente del municipio: el XX aniversario de la última zafra en la Azucarera del Guadalfeo.
El nombre de la asociación no es casual. Constituye un guiño directo a los dos elementos que han marcado la identidad histórica y económica de Salobreña: la cal, presente en la arquitectura popular del casco histórico, y la caña de azúcar, cultivo que durante siglos fue el motor productivo de la vega y de buena parte de la Costa Tropical.
Con motivo de esta efeméride, la entidad celebrará el próximo 20 de junio, a las 17:30 horas, una mesa redonda en la que se analizará el impacto del cierre de la última campaña azucarera y su huella en la memoria colectiva del municipio. El encuentro reunirá testimonios, expertos y vecinos que vivieron de primera mano el final de una etapa clave para la economía local.
La programación se completará con diversas actividades paralelas que buscan poner en valor el patrimonio industrial y social de la zona. Entre ellas, visitas guiadas, exposiciones fotográficas, actuaciones musicales, un mercadillo y espacios dedicados a los testimonios orales de quienes formaron parte de la historia de la azucarera.
Desde la asociación destacan que el objetivo de esta iniciativa es “recuperar la memoria de un pasado que sigue muy presente en la identidad de Salobreña”, al tiempo que se promueve la sensibilización sobre la protección del entorno natural y la vega, considerada un espacio de alto valor ambiental y cultural.
La jornada se plantea así como un punto de encuentro entre generaciones, donde la historia industrial, la memoria vecinal y la defensa del territorio confluyen en una misma mirada hacia el pasado y el futuro de Salobreña.
La primavera de 2006 marcó un punto de inflexión en la historia económica y social de la Costa Tropical de Granada. En la Azucarera del Guadalfeo, situada en La Caleta de Salobreña, comenzaba la que sería la última zafra de caña de azúcar de Europa, cerrando más de 145 años de actividad industrial ininterrumpida vinculada a este cultivo milenario.
Los trabajos de recolección y molturación se iniciaron en abril de 2006, en un contexto de incertidumbre y despedida. La campaña, que movilizó alrededor de 35.000 toneladas de caña, permitió la producción de unos tres millones de kilos de azúcar, pero ya estaba destinada a ser la última. Las causas del cierre eran múltiples: la caída progresiva de los precios del azúcar, la competencia internacional de países productores como Brasil y la reforma de la Organización Común de Mercado (OCM) del azúcar impulsada por la Unión Europea, que redujo la rentabilidad del sector y aceleró el abandono del cultivo en Andalucía .
La Azucarera del Guadalfeo, heredera de un proyecto industrial iniciado en 1860 por Joaquín de Agrela, había sido durante décadas el corazón de la industria azucarera de la provincia de Granada y una de las últimas factorías de caña activa en Europa. Su cierre supuso no solo el fin de una actividad económica, sino también la desaparición de una forma de vida estrechamente ligada a la vega del río Guadalfeo y al paisaje agrícola de la costa.
La última zafra tuvo además un fuerte componente simbólico. Agricultores, trabajadores y vecinos fueron conscientes de que asistían al final de un ciclo histórico que había definido la identidad de la comarca durante generaciones. La fábrica, que había llegado a ser la última en funcionamiento de su tipo en el continente, clausuró definitivamente su actividad en junio de 2006, consolidando el cierre de una etapa irrepetible .
Con ella desapareció también el “mar de cañas” que durante siglos había caracterizado la costa granadina, dejando tras de sí un paisaje transformado y la memoria de una industria que fue motor económico, social y cultural de toda una región.