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Reportaje Ramón Martín (Motril Digital).- El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, participó este jueves 28 de mayo en Granada en una jornada organizada por la Fundación Euroárabe de Altos Estudios centrada en los desafíos de la convivencia, la seguridad pública y la prevención de la radicalización. Su visita coincidió con un momento de fuerte tensión política y judicial marcado por la investigación del denominado “caso Leire”, que ha provocado actuaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede federal del PSOE, en Ferraz, y ha situado al exsecretario de Organización socialista Santos Cerdán en el foco de las diligencias abiertas.
Antes de pronunciar la conferencia “Hacia una nueva arquitectura de convivencia y seguridad pública”, Grande-Marlaska mantuvo un encuentro de trabajo con investigadores de la Fundación Euroárabe, representantes de la Universidad de Granada y responsables municipales vinculados a políticas de diversidad y cohesión social.
Durante su intervención, el ministro defendió la importancia de la investigación académica y de la cooperación institucional para afrontar fenómenos como la radicalización violenta, los discursos de odio o la desinformación. En este sentido, subrayó que las sociedades democráticas necesitan “conocimiento, ciencia y evidencia científica” para fortalecer la convivencia y la cohesión social.
Sin embargo, la comparecencia ante los medios estuvo marcada principalmente por las preguntas relacionadas con la investigación judicial que afecta al entorno socialista y por las supuestas presiones a jueces, fiscales y mandos de la Guardia Civil.
Preguntado por estas cuestiones, Grande-Marlaska aseguró que el Gobierno actúa “dentro de los parámetros de la legalidad” y defendió la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desde la “neutralidad institucional”. Asimismo, negó que la directora de la Guardia Civil haya mantenido reuniones con personas señaladas en la investigación y reivindicó la independencia de las instituciones del Estado.
El ministro apeló además a la confianza en los mecanismos democráticos y en los sistemas de control institucional, insistiendo en que España es “una democracia fuerte y solvente”.
“Las sociedades democráticas deben responder a los desafíos desde la legalidad, la cooperación institucional y la confianza en las instituciones”, concluyó Grande-Marlaska durante su intervención en Granada.