
No hay vuelta atrás. Después de una semana de trabajo físico y preparación psicológica para afrontar uno de los partidos más importantes de la temporada, CF Motril y Arenas de Armilla medirán sus fuerzas este domingo, a las 19:00 horas, en un Estadio Escribano Castilla que se prepara para vivir una auténtica fiesta del fútbol granadino.
Los noventa minutos disputados en Armilla dejaron una mínima ventaja para el conjunto arenero. El tempranero gol conseguido en la ida permite al Arenas viajar a Motril con un 1-0 favorable que, sobre el papel, le concede una ligera ventaja en la eliminatoria. Sin embargo, la igualdad entre ambos equipos durante toda la temporada hace pensar que todavía queda todo por decidir.
Y es precisamente ahí donde reside uno de los aspectos que añaden más emoción al choque. El CF Motril, segundo clasificado en la liga regular, sabe que un solo gol podría cambiar por completo el destino de la eliminatoria. Una victoria por la mínima igualaría el marcador global y, en caso de mantenerse la igualdad tras una posible prórroga, serían los motrileños quienes obtendrían el billete para la siguiente ronda de ascenso a Segunda Federación gracias a su mejor clasificación liguera.
Por ello, aunque el Arenas de Armilla llega con la ventaja del resultado, en el entorno motrileño existe la convicción de que un único tanto puede ser suficiente para darle la vuelta al destino y prolongar el sueño del ascenso.
Ambos conjuntos han afrontado esta última semana con una preparación especial. Más allá del trabajo táctico y físico, el aspecto psicológico ha cobrado una enorme importancia. La presión, la responsabilidad y la trascendencia del encuentro obligan a llegar con la máxima concentración a un duelo en el que cualquier detalle puede resultar decisivo.
Pero si algo promete convertir la cita en una jornada inolvidable será el ambiente en las gradas. El Arenas de Armilla ha querido responder a la llamada de su equipo organizando desplazamientos gratuitos para sus aficionados, fletando varios autobuses para acompañar al conjunto armillero en una de las salidas más importantes de su historia reciente.
La cercanía entre ambas localidades, apenas cuarenta minutos de distancia por carretera, hace prever una importante presencia de seguidores visitantes en Motril. A ello se unirá la habitual respuesta de la afición blanquiazul, que está llamada a llenar el Escribano Castilla para empujar a los suyos en busca de la remontada.
Todo apunta a que el estadio motrileño presentará uno de los mejores ambientes de los últimos años, con dos aficiones volcadas con sus equipos y con un billete hacia la fase nacional del playoff en juego.
Motril y Armilla. Dos proyectos, dos maneras de entender el fútbol y noventa minutos —o quizá ciento veinte— para decidir quién continúa soñando con el ascenso.
La cuenta atrás ha terminado. El domingo, a partir de las siete de la tarde, el Escribano Castilla dictará sentencia.