
El Ayuntamiento de Motril ha iniciado las obras de acondicionamiento de la que será la primera sala de estudio municipal de la ciudad, un nuevo espacio destinado a estudiantes, opositores y universitarios que necesitan instalaciones adecuadas para preparar sus exámenes y continuar con su formación. La alcaldesa de Motril, Luisa García Chamorro, ha visitado el inicio de los trabajos acompañada por la concejal de Educación, Mayte Jiménez, y el concejal de Obras Públicas, José Balderas. La previsión es que las obras estén finalizadas en marzo.
La actuación cuenta con una inversión de 387.198,79 euros y se desarrolla en un local situado en la calle Madrid, con una superficie aproximada de 245 metros cuadrados. El proyecto contempla la transformación integral del inmueble para convertirlo en un equipamiento moderno, accesible y adaptado a las necesidades de quienes utilizan estos espacios para estudiar y trabajar.
La alcaldesa ha destacado que el inicio de las obras supone un paso importante para dar respuesta a una demanda de los estudiantes motrileños. “Queremos que nuestros jóvenes, opositores y universitarios dispongan en Motril de un espacio adecuado para preparar sus exámenes, concentrarse y avanzar en su formación. Esta sala será un nuevo recurso público pensado para facilitar el estudio y ofrecer más oportunidades a quienes se esfuerzan cada día por construir su futuro”.
García Chamorro ha subrayado también que este equipamiento complementará los servicios que ya ofrecen las bibliotecas municipales, al contar con una distribución específicamente diseñada para el estudio individual y el trabajo compartido. “Con esta actuación seguimos ampliando los recursos municipales y dando respuesta a las necesidades de quienes buscan un entorno cómodo y preparado para estudiar”.
La alcaldesa ha señalado, además, que el equipamiento incorporará un sistema de acceso autónomo a través de una aplicación móvil, que facilitará la entrada de los usuarios. “Queremos que la sala cuente con un funcionamiento práctico y adaptado a las necesidades de los estudiantes. La entrada autónoma mediante una aplicación permitirá acceder al espacio de forma sencilla y contribuirá a ofrecer un servicio más flexible y cómodo”, ha explicado.
La futura sala dispondrá de 50 puestos de estudio individuales, dos cabinas insonorizadas y dos salas de trabajo en grupo, con capacidad prevista para cinco personas cada una. Además, contará con una zona de acceso y descanso, aseos, almacén y espacios destinados a los servicios técnicos y de limpieza.