
La costa de Granada se encuentra entre los tramos del litoral mediterráneo español donde la subida del nivel del mar incrementará el riesgo de inundaciones compuestas durante las próximas décadas, con un aumento moderado en buena parte de la provincia y puntos donde el riesgo se intensifica, especialmente hacia el extremo oriental. Así se desprende del mapa de proyecciones incluido en un estudio conjunto de la Universidad de Granada, la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la Università degli Studi di Genova, que identifica la elevación del nivel del mar como el principal factor que agravará estos episodios por encima del posible aumento en la intensidad o frecuencia de las tormentas.
El incremento del nivel del mar, y no el aumento de la intensidad o frecuencia de las tormentas, será el factor dominante en el riesgo de inundación compuesta en la costa mediterránea española durante las próximas décadas. Así lo pronostica un estudio conjunto de la Universidad de Granada, la Universitat Politècnica de Catalunya · BarcelonaTech (UPC) y la Università degli Studi di Genova, que ha analizado más de 1.600 kilómetros de litoral para evaluar la evolución de estos fenómenos. La investigación, liderada por la profesora del Departamento de Mecánica de Estructuras e Ingeniería Hidráulica de la UGR María Bermúdez y el investigador del Laboratori d’Enginyeria Marítima y profesor de l’Escola de Camins de Barcelona José A. Jiménez, señala que la elevación progresiva del nivel medio del mar incrementará la probabilidad y la intensidad de las inundaciones compuestas, aquellas que ocurren cuando coinciden lluvias intensas y niveles elevados del mar.
El estudio, que acaba de ser publicado en la revista Communications Earth & Environment, ha empleado un novedoso marco de análisis que integra la intensidad de las precipitaciones, los niveles costeros del mar y la relación estadística entre ambos fenómenos. Para ello, los investigadores han utilizado un conjunto de 17 proyecciones climáticas que permiten evaluar la evolución futura del riesgo de inundación en todo el arco mediterráneo español.
Los resultados muestran que los cambios proyectados en las tormentas no provocarían un aumento generalizado de las inundaciones compuestas a lo largo del litoral por sí solos. En la mayor parte de la costa, el potencial de inundación futura se mantendría relativamente estable, con cambios modestos y localizados en determinadas cuencas costeras. Esto sugiere que, en ausencia de otros factores, la actividad tormentosa no sería el principal factor de riesgo.
Sin embargo, la situación se transforma radicalmente al incorporar el aumento del nivel del mar. La elevación progresiva del nivel medio del mar eleva sistemáticamente los niveles de agua durante los episodios extremos, lo que favorece la coincidencia de inundaciones costeras y lluvias intensas. Como consecuencia, el potencial de inundación compuesta aumenta de forma generalizada en gran parte del litoral hacia finales de siglo.
Nivel del mar y riesgo de inundación
«La subida del nivel del mar transforma profundamente el riesgo de inundación costera», señalan los autores. Incluso aunque las tormentas futuras fueran similares a las actuales, unos niveles medios del mar más elevados aumentarían significativamente la probabilidad y la intensidad de las inundaciones compuestas. Este hallazgo matiza percepciones extendidas que asocian los recientes episodios extremos, como el temporal Gloria de 2020 o las inundaciones vinculadas a la DANA de 2024, con un futuro dominado por tormentas cada vez más intensas.
El estudio destaca también una fuerte variabilidad espacial a lo largo de la costa mediterránea. Aunque la subida del nivel del mar afecta a todo el litoral, las diferencias regionales en precipitaciones, características de las tormentas y morfología costera generan zonas especialmente vulnerables donde el riesgo aumenta más rápidamente. Este resultado pone de manifiesto la necesidad de realizar evaluaciones regionales detalladas y evitar extrapolaciones que estén basadas únicamente en análisis nacionales o continentales.
Los investigadores reconocen que todavía existe bastante incertidumbre acerca de la magnitud exacta de los cambios futuros. No obstante, el papel dominante del aumento del nivel del mar aparece de forma consistente en todas las proyecciones climáticas analizadas, lo que convierte esta conclusión en una de las más robustas del estudio. Ante este escenario, los responsables del trabajo señalan que las estrategias de adaptación deberán centrarse cada vez más en gestionar los efectos de la subida del nivel del mar en la planificación territorial, el diseño de infraestructuras y las políticas de gestión del riesgo.