
La Costa Tropical comienza a dejar atrás las jornadas y, sobre todo, las noches sofocantes que han marcado este verano. La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) apunta a un descenso de las temperaturas que permitirá recuperar un ambiente mucho más llevadero durante las horas nocturnas, con mínimas que se situarán en torno a los 21 grados en los próximos días.
El cambio ya se aprecia en la evolución de los termómetros. Este viernes 21 de agosto, las temperaturas alcanzarán los 30 grados de máxima, pero comenzarán a bajar claramente durante la tarde. Entre las 18:00 y las 24:00 horas, AEMET prevé que el termómetro descienda hasta los 23 grados, iniciando una noche bastante más agradable que las sufridas durante las últimas semanas. Durante la madrugada, la temperatura continuará bajando hasta situarse alrededor de los 21 grados, la mínima prevista para la jornada.
El alivio tendrá continuidad durante el fin de semana. Para el sábado 22, AEMET mantiene una mínima de 21 grados y una máxima de 29, mientras que el domingo 23 los valores se moverán entre los 21 grados de mínima y los 30 de máxima. Es decir, las noches se estabilizan en una franja térmica claramente más confortable, mientras que durante el día todavía se mantendrá el ambiente plenamente veraniego.
La diferencia se nota especialmente al caer el sol. Después de semanas en las que las temperaturas nocturnas han dificultado el descanso y han obligado a mantener ventiladores y aire acondicionado durante buena parte de la madrugada, la Costa Tropical se encamina ahora hacia noches de carácter casi primaveral, con esos 21 grados de mínima que suponen un importante alivio térmico.
No obstante, el descenso nocturno no significa que desaparezca el calor durante el día. Los 29 y 30 grados de máxima seguirán dejando jornadas cálidas, aunque lejos de los episodios más extremos que han afectado al interior de la provincia. De hecho, AEMET sitúa a Motril, referencia meteorológica de la Costa Tropical, dentro de esta evolución de temperaturas más moderadas.
Así, el panorama para el litoral granadino cambia de forma notable: del verano de noches en vela por el calor se pasa a unas madrugadas en las que una ventana abierta puede volver a ser suficiente para dormir. El termómetro seguirá recordando que estamos en agosto durante las horas centrales del día, pero las noches comienzan a ofrecer ese respiro que muchos vecinos llevaban semanas esperando.
La previsión de AEMET también mantiene escasa probabilidad de precipitaciones, con cielos despejados el viernes y sábado y algunos intervalos nubosos el domingo.