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Fotos Juan José Durán Lozano
Numerosas personas salieron a la calle en la movilización por el derecho a la vivienda convocada por la Asamblea por la Vivienda de la Costa de Granada y la Plataforma por la Vivienda de la Costa Tropical, para denunciar las dificultades que sufren muchos ciudadanos para acceder a una vivienda digna y asequible.
Bajo el lema «La vivienda es un derecho, no un negocio», la movilización puso el foco en una realidad cada vez más preocupante: trabajar ya no garantiza poder pagar un alquiler, emanciparse o construir un proyecto de vida con estabilidad.
Entre las principales reivindicaciones planteadas se encuentran la bajada y regulación de los precios del alquiler, la adopción de medidas para frenar los desahucios cuando las familias no dispongan de una alternativa habitacional, la regulación de los alquileres turísticos y de temporada y la recuperación de viviendas en manos de grandes fondos de inversión para favorecer su función social.
Asimismo, se reclamaron condiciones económicas que permitan vivir con dignidad, con salarios y pensiones mínimas de 1.500 euros, ante el aumento del coste de la vida y la creciente dificultad para hacer frente a los gastos básicos.
La movilización también sirvió para reivindicar que la vivienda debe dejar de tratarse exclusivamente como un bien de inversión y especulación y ser reconocida, ante todo, como un derecho fundamental. El acceso a un hogar no debería depender de la capacidad económica de cada persona ni convertirse en un privilegio reservado a quienes pueden asumir precios cada vez más elevados.
La jornada concluyó con la lectura de un manifiesto y el llamamiento a la organización y participación ciudadana para seguir defendiendo el derecho a la vivienda en la Costa Tropical.