
El candidato a la presidencia defiende un club inclusivo, con garantías para sus cerca de 440 socios, y fija como condición irrenunciable mantener los aproximadamente 190 amarres y las instalaciones sociales y deportivas, se produzca o no el traslado a la nueva marina.
Motril, 15 de octubre de 2026. Miguel Cabrerizo Vílchez, socio número 1382 y candidato a la presidencia del Real Club Náutico de Motril (RCNM), ha presentado su programa electoral bajo el lema «Un futuro para el Real Club Náutico de Motril». La propuesta sitúa la continuidad de la entidad y de todas sus secciones deportivas y sociales como eje central, independientemente de que finalmente se produzca el traslado a la nueva marina.
El proyecto parte de una idea fundamental: el club es mucho más que una entidad vinculada a la actividad náutica. Según recoge el programa, su esencia reside en el conjunto de sus socios y sus familias, desde los armadores hasta los usuarios de la piscina y el gimnasio, pasando por los jóvenes regatistas, los nadadores, los aficionados a la pesca y los socios veteranos que participan en la vida social sin disponer de embarcación.
La candidatura fundamenta su propuesta en la trayectoria de una entidad fundada en 1960 por un grupo de motrileños apasionados por el mar. A lo largo de sus 66 años de historia, el Real Club Náutico de Motril ha contribuido a la formación de generaciones de regatistas, nadadores y pescadores, además de proyectar el nombre de la ciudad más allá de la Costa Tropical.
El programa plantea mejorar la atención a los cerca de 440 socios y sus familias mediante un modelo de gestión integral e inclusivo que tenga en cuenta las distintas necesidades y perfiles de quienes forman parte de la entidad.
Uno de los principales apartados del programa aborda el futuro del RCNM ante los posibles escenarios relacionados con su traslado a la nueva marina. La candidatura sostiene que, si este se materializa, el club deberá mantener su actividad y contar con sus aproximadamente 190 amarres, así como con las instalaciones necesarias para desarrollar su vida social y deportiva.
En caso de que el traslado no se produzca, se retrase o cambien sus condiciones, Cabrerizo plantea garantizar la continuidad de la sede, la actividad y el patrimonio de la entidad.
La candidatura establece como condición irrenunciable la conservación de los amarres y de las instalaciones sociales y deportivas, entre ellas los vestuarios, la piscina, el gimnasio, las salas, los pañoles, la explanada de vela ligera, la marina seca y las zonas de varada y botadura.
Además, defiende que cualquier decisión que afecte a estas cuestiones sea sometida a la aprobación de los socios a través de la Asamblea, bajo el principio de que «nada se aprueba sin Asamblea».
La propuesta contempla la elaboración de un Plan Deportivo Cuatrienal que abarque las secciones de vela ligera, crucero, natación, pesca y travesía. Cada una contaría con objetivos definidos, presupuesto asignado, equipo técnico y una evaluación anual pública, con el propósito de establecer criterios de gestión transparentes y equilibrados.
En vela, la candidatura apuesta por consolidar la escuela como cantera de nuevos deportistas, mantener los campamentos náuticos y la actividad estival, y proporcionar mayor estabilidad al equipo de competición mediante un calendario deportivo cerrado y técnicos con contratos estables.
La natación ocupa también un lugar destacado en el programa, que la considera uno de los pilares de la entidad. Para garantizar su continuidad, Cabrerizo propone alcanzar un acuerdo plurianual con el Ayuntamiento para el uso de la piscina municipal.
Entre las nuevas iniciativas figura la creación de una sección de buceo que permita recuperar e impulsar las actividades subacuáticas. El programa incorpora, asimismo, propuestas de inclusión social a través de la vela adaptada y el remo terapéutico, en colaboración con asociaciones como APROSMO y REMAMA.
El programa electoral incluye medidas para mejorar las instalaciones y reforzar la seguridad, entre ellas una auditoría técnica durante los primeros 90 días de mandato, un plan de seguridad del muelle con simulacros anuales y actuaciones para avanzar hacia la accesibilidad universal. Estas últimas contemplan itinerarios accesibles, vestuarios adaptados y una silla anfibia para la piscina.
También propone renovar los espacios sociales para favorecer su uso familiar, avanzar en la digitalización de las instalaciones y mantener el compromiso con los criterios de Bandera Azul.
En el ámbito de la gestión, la candidatura plantea crear un portal de transparencia para los socios, realizar auditorías externas anuales y una auditoría de apertura durante los primeros seis meses de mandato, establecer presupuestos por programas y aprobar un reglamento interno de contratación y un código de buen gobierno con declaración de intereses.
A estas medidas se suma la creación de la figura del Defensor del Socio, elegido por la Asamblea e independiente de la Junta Directiva.
La participación también constituye uno de los ejes del proyecto, con un calendario anual de actividades, comisiones abiertas a todos los socios, un boletín mensual y el compromiso de responder a las consultas escritas en un máximo de siete días hábiles. La candidatura propone, además, organizar jornadas de puertas abiertas en colaboración con el Ayuntamiento, la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical y los centros educativos.
El programa concluye con ocho compromisos que la candidatura pretende someter a seguimiento periódico ante la Asamblea. Entre ellos figuran la garantía de los aproximadamente 190 amarres y de las instalaciones sociales y deportivas, la continuidad de la actividad deportiva, la prioridad de los ingresos propios frente a las aportaciones de los socios, la autogestión, la defensa jurídica de sus derechos, la transparencia económica y el mantenimiento de cuotas razonables para las familias.
Cada compromiso contará con indicadores de seguimiento que se presentarán a los socios en las asambleas, con el objetivo de facilitar la evaluación del cumplimiento del programa.
«No pedimos una fe ciega. Pedimos que los socios comparen, pregunten y exijan datos. Nosotros estamos dispuestos a darlos», señala la candidatura en su documento, que resume su propuesta en la defensa de un club capaz de preservar su identidad, gestionar su futuro y mantener su actividad en cualquiera de los escenarios que se planteen.
Miguel Cabrerizo Vílchez, socio número 1382, encabeza la candidatura a la presidencia y Junta Directiva del Real Club Náutico de Motril. El programa electoral completo, junto con la composición del equipo y las propuestas relativas a la transición portuaria, puede consultarse en la web de la candidatura.