
Foto Ramón Martín (Motril Digital)
El dirigente socialista anuncia su salida al término de una comparecencia de más de cuatro horas en el Congreso y renuncia también a concurrir a las elecciones generales del 29 de noviembre.
Óscar Puente ha anunciado su dimisión como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible tras la crisis abierta por los dos graves accidentes ferroviarios registrados en España durante los últimos meses. El último, ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda (Toledo), se saldó con 69 fallecidos y precipitó una decisión que el propio ministro asegura que había tomado desde el momento en que conoció la magnitud de la tragedia.
El anuncio se produjo este martes 3 de noviembre, al término de una comparecencia de más de cuatro horas ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, convocada para ofrecer explicaciones sobre el siniestro de Urda. En su intervención final, Puente comunicó que abandonaba el Ejecutivo y que tampoco formará parte de las candidaturas socialistas para las elecciones generales previstas el próximo 29 de noviembre.
El ministro justificó su decisión en la responsabilidad política que considera inherente a su cargo, después de que la red ferroviaria haya sufrido dos tragedias de especial gravedad en menos de un año. Al accidente de Urda se suma el ocurrido en enero en Adamuz (Córdoba), que dejó 46 víctimas mortales. «Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año», afirmó, apelando a razones de dignidad, coherencia y respeto a las víctimas.
Puente explicó que había decidido dar un paso atrás desde los primeros momentos posteriores al accidente de Toledo, aunque optó por retrasar el anuncio para atender la emergencia, conocer los primeros resultados de las investigaciones y poner en marcha medidas de respuesta. Durante su última jornada al frente del Ministerio, el Gobierno aprobó además un paquete de 30 millones de euros en ayudas para las víctimas y sus familiares, junto con nuevas actuaciones destinadas a reforzar la seguridad ferroviaria.
La salida del ministro llega después de varios días de creciente presión política. La oposición y distintos grupos parlamentarios habían reclamado responsabilidades por los dos siniestros y cuestionado la gestión del sistema ferroviario. Durante su comparecencia, Puente defendió la actuación del Ministerio y recordó que las causas de los accidentes deben determinarse mediante las investigaciones correspondientes, sin que hasta el momento se haya establecido una responsabilidad directa del titular de Transportes en los fallos que provocaron las tragedias.
La decisión también tiene consecuencias para el futuro político del dirigente socialista, que renuncia a encabezar la candidatura del PSOE por Valladolid en los próximos comicios. Su marcha supone así algo más que un relevo ministerial: implica su retirada de la primera línea política en una convocatoria electoral especialmente próxima.
Con su dimisión, el Gobierno afronta el reto de recuperar la confianza de los usuarios en el ferrocarril y esclarecer las circunstancias de dos accidentes que han conmocionado al país. La investigación de lo sucedido en Urda y Adamuz, así como la aplicación de las medidas de seguridad anunciadas, marcarán ahora la agenda de un Ministerio que deberá afrontar una de las mayores crisis de su historia reciente.