Según explica la organización, el nuevo modelo establece dos vías de acceso a los distintos niveles. A la vía tradicional, que exige acreditación a través de la ACSA, se suma una alternativa basada en la experiencia laboral y un baremo simplificado. Esta segunda opción permitirá progresar sin acreditación, aunque con retribuciones parciales: el 65% en el nivel III, el 70% en el nivel IV y el 80% en el nivel V, mientras que quienes obtengan la acreditación percibirán el 100%.
El sindicato destaca que su participación en la negociación ha sido determinante para incorporar mejoras relevantes. Entre ellas, resalta la creación de un proceso excepcional de encuadre, no contemplado inicialmente, que permitirá a los profesionales ascender un nivel al implantarse el nuevo modelo si cumplen el tiempo de servicio requerido. Además, quienes obtuvieron niveles II o III en procesos extraordinarios anteriores podrán alcanzar el nivel V si acreditan 30 años de servicio.
Otra de las medidas destacadas es el reconocimiento del periodo MIR como tiempo trabajado, computando íntegramente en la vía ordinaria y parcialmente en el proceso excepcional. Asimismo, se introduce un baremo más accesible en la vía sin ACSA, reduciendo la puntuación exigida y permitiendo obtenerla en diferentes ámbitos como formación, docencia, investigación o servicio público.
El SMA también subraya la reducción del peso de la evaluación colectiva frente a la individual, la implantación de un sistema de acceso continuo con convocatorias semestrales y el compromiso de simplificar los procesos de acreditación de la ACSA.
No obstante, el sindicato insiste en que sigue siendo necesario recuperar el modelo aprobado en 2023 y eliminar la obligatoriedad de la acreditación ACSA, que considera discriminatoria al afectar únicamente a determinados grupos profesionales. Aunque ha respaldado el acuerdo, el SMA asegura que continuará trabajando para corregir estas desigualdades.