
El Granada CF ha cerrado una etapa con la confirmación de la salida de 13 futbolistas que no continuarán en la disciplina rojiblanca tras un curso muy por debajo de las expectativas. Un adiós múltiple, casi coral, que marca el inicio de una profunda reconstrucción en Los Cármenes y deja tras de sí el eco de un proyecto que no terminó de cuajar.
La despedida llega con distintos caminos, pero con un mismo destino: el final de su etapa como nazaríes. Siete de ellos regresan a sus clubes de origen tras finalizar su cesión. Son Bouldini, Diaby, Diocou, Gagnidze, Petit, Izan y Astralaga, jugadores que llegaron como apuestas de presente y futuro, aunque su rendimiento, salvo alguna excepción puntual como Izan, no alcanzó el impacto esperado.
A este grupo se suman cuatro futbolistas que concluyen contrato. Pablo Sáenz ya tiene nuevo destino en el Real Oviedo, mientras que Sola continuará su carrera en el Almería. Sergio Ruiz estudia ofertas con la posibilidad de regresar a la UD Las Palmas, y Lemos se despide tras medio año como rojiblanco en busca de nuevo equipo. En el capítulo de salidas ya conocidas desde el pasado invierno, Williams cerró su traspaso a los Colorado Rapids de la MLS, en una operación cercana a los tres millones de euros.
Entre todas las despedidas, la más simbólica es la de Trigueros. El centrocampista, tras 15 temporadas en la élite y dos campañas en Granada, ha decidido poner fin a su carrera profesional y colgar las botas, cerrando así una trayectoria de peso en el fútbol español.
Un total de trece nombres que se borran del mapa rojiblanco de una sola vez, dejando un vacío considerable en la plantilla. Ahora, el Granada CF se enfrenta al desafío de reconstruir su equipo desde los cimientos, con la necesidad de acertar en cada movimiento para devolver al club la competitividad perdida.