
1 / 13
Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
El francés convirtió el escenario principal en el epicentro de una última jornada sin espacio libre frente a la cabina. Brenda Serna, Hannah Wants, Korolova y Mathame mostraron las distintas velocidades de un sábado que confirmó la dimensión del estreno de Dreambeach en Vélez-Málaga.
Dreambeach cerró este sábado 1 de agosto su edición de 2026 con David Guetta como indiscutible revulsivo de la noche. Miles de asistentes ocuparon por completo el espacio situado ante el escenario principal y vibraron con los éxitos del productor francés, protagonista de la mayor concentración de público durante la segunda jornada del festival en su nuevo recinto de Vélez-Málaga.
El sábado fue ganando intensidad a medida que avanzaban las horas y las distintas pistas definían su propio carácter. Dreambeach volvió a apoyarse en la amplitud de su programación para reunir públicos con gustos muy diferentes: del house a las construcciones melódicas, pasando por el techno más duro, el breakbeat y los ritmos de mayor vocación de pista. Motril Digital estuvo presente para documentar una jornada en la que la música obligaba a desplazarse continuamente de un escenario a otro.
Brenda Serna aportó uno de los nombres de la escena nacional seguidos por este medio durante la tarde. Su paso por la cabina formó parte de ese primer tramo del sábado en el que el recinto comenzaba a tomar temperatura y el público repartía su atención entre los distintos espacios. Hannah Wants llevó después su experiencia en el house británico a una pista ya plenamente metida en la dinámica del festival, con una sesión directa y orientada al baile.
Korolova fue una de las protagonistas visuales de la noche. La artista ucraniana compareció ante una pista llena y sostuvo su actuación sobre un sonido melódico acompañado por una producción de grandes pantallas e iluminación. La respuesta del público, las manos elevadas frente a la cabina y los teléfonos tratando de conservar cada cambio de la puesta en escena dejaron algunas de las imágenes más reconocibles del sábado.
Mathame planteó un viaje diferente. El dúo italiano trabajó desde la tensión progresiva, las atmósferas y una narrativa electrónica de largo recorrido, alejándose del impacto inmediato para construir la sesión por capas. Su propuesta encontró espacio dentro de una programación que no se limitó a acumular nombres, sino que permitió escuchar registros claramente diferenciados durante una misma noche.
Pero el punto de inflexión llegó con David Guetta. Su Monolith Show desplazó el centro de gravedad del festival hacia el escenario principal, donde miles de personas se agolparon hasta ocupar prácticamente cada hueco disponible. Desde las primeras filas hasta el fondo de la pista, el público bailó y coreó los grandes éxitos del francés en una sucesión de temas reconocibles, cambios de ritmo y golpes de producción diseñados para una audiencia multitudinaria.
Guetta entendió el tamaño del momento y respondió con un espectáculo de gran formato. El despliegue de pantallas, luces y efectos acompañó una sesión construida para mantener al recinto en permanente estado de expectación. Cada nueva entrada era recibida por una masa compacta de brazos en alto, mientras el escenario central mostraba la imagen que Dreambeach buscaba para cerrar su estreno en la Costa del Sol: una pista completamente desbordada por su artista de mayor convocatoria.
La última jornada también recorrió territorios más crudos. El techno de Oguz y SNTS, las sesiones de Luciano y Nicole Moudaber y la presencia de DJ Zinc, junto con los representantes del breakbeat andaluz, completaron un sábado con varias escenas conviviendo simultáneamente dentro del recinto.
Dreambeach terminó así su primera edición en Vélez-Málaga después de dos jornadas de música electrónica. Si el viernes sirvió para presentar el nuevo emplazamiento y medir su capacidad, el sábado despejó cualquier duda con una respuesta masiva. David Guetta puso el golpe definitivo a un cierre que situó al escenario principal al límite y abrió para el festival una nueva etapa en la Costa del Sol.