El CF Motril suma un punto de oro en el derbi ante el Recreativo de Granada (2-2)
Foto de archivo del CF Motril
El CF Motril volvió a demostrar este domingo que su candidatura a todo va muy en serio. El conjunto costero fue protagonista absoluto de principio a fin en la Ciudad Deportiva del Granada CF, escenario en el que firmó un empate de enorme valor (2-2) ante el Recreativo de Granada. Un punto trabajado, sufrido y merecido que refuerza al Motril en la segunda posición de la clasificación y que sabe a botín grande por cómo se desarrolló el encuentro.
Desde el pitido inicial, el equipo blanquiazul dejó claro que no había viajado para especular. Ordenado, intenso y con personalidad, el Motril se adueñó de los primeros compases y generó peligro en acciones aisladas pero bien elaboradas, obligando al meta local a intervenir con acierto. La presión alta y la valentía en la salida de balón marcaron el guion de un derbi en el que los costeros nunca se sintieron inferiores.
El filial rojiblanco golpeó primero, aprovechando una acción a balón parado, pero ni siquiera ese revés alteró el plan motrileño. Lejos de descomponerse, el Motril mantuvo la calma y encontró premio a su constancia en un saque de esquina, cuando Iván López, reivindicándose también en ataque, igualó la contienda con un certero remate de cabeza. El descanso llegó con todo abierto y con la sensación de que el partido aún tenía muchos capítulos por escribir.
Tras el paso por vestuarios, el Recreativo de Granada apretó y logró adelantarse de nuevo, obligando al Motril a remar contracorriente por segunda vez. Fue entonces cuando emergió el carácter de un equipo hecho a prueba de golpes. Aunque no estuvo tan fluido en ataque como en otras jornadas, supo leer el partido y encontrar las rendijas necesarias para seguir creyendo.
Con el choque entrando en su fase decisiva, el Motril se volcó, acumuló hombres en campo rival y convirtió cada balón colgado en una amenaza. La insistencia tuvo su recompensa en el tramo final, cuando Pato, atento y oportuno, cazó un balón suelto para firmar el 2-2 definitivo y silenciar la Ciudad Deportiva. Un gol que premió la fe de los costeros y castigó la incapacidad local para cerrar el encuentro.
El empate hizo justicia a lo visto sobre el césped y refuerza la dinámica positiva del Motril, que continúa firme en la zona alta de la tabla. La próxima jornada, los blanquiazules regresarán a casa para recibir en el Estadio Escribano Castilla al Arenas de Armilla, un rival directo que ocupa puestos de playoff. Otra cita clave en la que el CF Motril, con este espíritu competitivo, volverá a ser protagonista.

