Motril: El río Guadalfeo devuelve la arena al mar y transforma el litoral de Punta del Río en Salobreña, tras años de regresión
Reportaje Motril Digital
Los últimos temporales han redibujado con fuerza el mapa litoral de la costa granadina, dejando imágenes y transformaciones que invitan a la reflexión. En algunos enclaves, la naturaleza ha recuperado el protagonismo que durante años le fue arrebatado.
Mientras las aguas del río Guadalfeo discurren de extremo a extremo de su cauce camino del mar, en su desembocadura, dentro del término municipal de Salobreña, el paisaje ha cambiado de manera sorprendente. La playa de Punta del Río, situada en la margen este del río, ha ganado cerca de un centenar de metros mar adentro, dando lugar a una franja de arena inédita hasta ahora, casi irreconocible para quienes conocían el lugar.
Este crecimiento extraordinario tiene una explicación clara: los sedimentos que arrastran de forma constante los millones de litros de agua que, desde hace semanas, están siendo desembalsados por las presas de Rules y Béznar. Durante años, la arena y los áridos quedaron atrapados en los vasos de los embalses, privando a la desembocadura de un aporte natural fundamental y provocando una regresión progresiva de la playa. Hoy, ese ciclo parece haberse reactivado, devolviendo a Punta del Río una vitalidad que no se recordaba.
Sin embargo, no toda la costa cercana comparte esta recuperación. Muy distinta es la situación de la playa que se extiende junto al Hotel Impressive Playa Granada, donde la regeneración natural no ha llegado con la misma intensidad. El espigón construido para su protección se ha revelado insuficiente y el mar, tras un breve respiro, ha vuelto a ganar terreno, dejando una evidente regresión del litoral.
Dos realidades opuestas, separadas por apenas unos metros, que evidencian cómo la dinámica natural del mar y los ríos sigue siendo un factor decisivo en el equilibrio de la costa granadina, incluso frente a las intervenciones humanas.

