El Gran Poder de Motril, señor de la Madrugá, camina entre el silencio y el dolor de su Madre
Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril Digital)
La madrugada del Miércoles Santo en Motril tiene uno de sus momentos más sobrecogedores con la salida de la Fervorosa Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor, una corporación que, pese a su consolidación reciente dentro del panorama cofrade local, atesora un interesante patrimonio histórico y artístico.
El titular cristífero, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, es obra del escultor granadino Domingo Sánchez Mesa, realizada en 1943 tras la destrucción de la imagen anterior durante la Guerra Civil. La talla fue sufragada mediante suscripción popular, lo que refuerza el arraigo devocional que desde entonces mantiene en la ciudad. Se trata de una imagen que responde a los cánones de la imaginería andaluza de posguerra, con un marcado carácter sobrio y contenido, acorde con la advocación del Gran Poder.
Por su parte, la dolorosa titular ha experimentado una evolución significativa en los últimos años. La antigua imagen, de autor desconocido y datada en torno a principios del siglo XIX dentro de la escuela granadina, fue sustituida recientemente por una nueva talla realizada por el imaginero contemporáneo Israel Cornejo. La actual María Santísima del Mayor Dolor fue bendecida en 2023 en el convento de las Nazarenas, sede espiritual de la hermandad, marcando un hito en la historia reciente de la corporación.
Este relevo iconográfico refleja el proceso de crecimiento y renovación que vive la hermandad, que ha ido reforzando su identidad sin perder su esencia de recogimiento y sobriedad. La conjunción entre una imagen cristífera de posguerra, profundamente arraigada en la tradición local, y una dolorosa de factura contemporánea, sitúa a esta cofradía como un ejemplo de continuidad y evolución dentro de la Semana Santa motrileña.

