
El Metro de Granada afrontará una de las semanas más delicadas del año en plena celebración del Corpus. Los paros parciales convocados por la plantilla coincidirán con algunos de los días de mayor movimiento de viajeros, obligando a miles de usuarios a reorganizar sus desplazamientos durante la feria granadina.
La Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo ha fijado unos servicios mínimos del 60% para garantizar el funcionamiento básico del transporte metropolitano frente a unas movilizaciones con las que los trabajadores reclaman mejoras salariales y condiciones laborales más dignas. La huelga afectará a conductores, personal de estaciones, supervisores y técnicos de operaciones.
Las jornadas de paro comenzarán el 30 de mayo, coincidiendo con el arranque del Corpus, entre las 20:00 y la 1:00 de la madrugada. Las protestas continuarán el 2 de junio, en plena jornada dedicada a los niños y las atracciones a precios populares, con interrupciones previstas entre las 18:00 y las 20:30 horas.
El 3 de junio, día de la tradicional Tarasca, habrá nuevos paros en dos tramos horarios: de 13:00 a 15:30 y de 21:30 hasta medianoche. Además, el 6 de junio volverán las interrupciones al servicio durante el mediodía, afectando de nuevo a uno de los momentos de mayor afluencia de pasajeros.
Desde el comité de empresa de Avanza Metro Granada denuncian que los trabajadores continúan teniendo las peores condiciones salariales de los metros andaluces y consideran insuficiente la propuesta de subida salarial planteada por la empresa, al entender que se repartiría a lo largo de cuatro años.
Por su parte, la dirección de Avanza asegura haber realizado un importante esfuerzo negociador y considera precipitada la convocatoria de huelga justo después del inicio de las conversaciones para renovar el convenio colectivo. La empresa también lamenta el impacto que los paros tendrán sobre miles de usuarios en una de las celebraciones más importantes para la ciudad.
Mientras tanto, Granada se prepara para vivir un Corpus marcado no solo por el ambiente festivo y las casetas, sino también por la incertidumbre en el transporte metropolitano.