
Agentes del Grupo de Investigación de la Comisaría del distrito Norte han detenido a un varón de 34 años como presunto autor de los delitos de amenazas y hurto después de que exigiera al dueño de un bar donde trabajó en un periodo de prueba una cantidad de dinero que la víctima no estaba dispuesta a entregar. Los agentes pudieron comprobar este extremo mediante las llamadas y los mensajes enviados a través del teléfono móvil de la víctima, que presentó denuncia por las amenazas sufridas. Una vez identificado, el grupo investigador ha podido identificar a esta persona días después y llevar a cabo su detención y puesta a disposición judicial.
Amenazas y hurto después de no superar un periodo de prueba
Los hechos se conocieron a través de la denuncia de la víctima, propietario de un bar situado en el distrito Norte. El mismo, contrató a un varón en fase de pruebas en su establecimiento durante un periodo de once días, no superando esta etapa por no dar el rendimiento adecuado. Una vez se formalizó la no contratación y se pagó la contraprestación correspondiente, se produjeron varias conversaciones digitales a través de una conocida aplicación de mensajería donde el posteriormente detenido exigía el cobro de unas cantidades que no correspondían, llegando a realizar amenazas físicas en caso de que el propietario no aceptase esas exigencias.
Ante estas conversaciones, el dueño del bar decidió interponer una denuncia. Mientras el mismo se encontraba en dependencias policiales, una empleada del bar llamó al propietario para informarle que el presunto autor de las amenazas se encontraba en el bar y habría sustraído el dinero contenido en la caja registradora, una cantidad cercana a los 450 euros.
El Grupo de Investigación de la Comisaría del distrito Norte pudo determinar, mediante el intercambio de mensajes telefónicos, que esta persona habría amenazado de muerte al propietario del establecimiento, lo que constituía un presunto delito de amenazas. Además, a través de las grabaciones del bar confirmaron también que habría sustraído el dinero de la caja registradora, sumando a la anterior acusación un delito de hurto. Por ambos motivos los agentes decidieron establecer un dispositivo para la localización de dicho individuo.
Días después, a mediodía y en el distrito Centro, el Grupo Investigador localizó al presunto autor de los hechos, llevando a cabo su detención y traslado a dependencias policiales. Esta persona, varón de 34 años de edad y con un antecedente policial previo también por un delito de amenazas, ha pasado ya a disposición de la autoridad judicial.