
La posible identificación de los restos de Salvador Vila, fusilado en 1936, devuelve la atención a uno de los enclaves más vinculados a la represión franquista y a la búsqueda de las víctimas que aún permanecen en fosas sin identificar.
El barranco de Víznar guarda todavía preguntas que la historia no ha conseguido responder. Entre sus laderas, donde cientos de personas fueron asesinadas durante la Guerra Civil, las excavaciones arqueológicas continúan sacando a la luz vestigios de una violencia que dejó a numerosas familias sin respuestas durante décadas. Ahora, la atención vuelve a centrarse en este paraje granadino ante las informaciones que apuntan a que unos restos humanos podrían corresponder a un antiguo rector de la Universidad de Granada.
El nombre que aparece vinculado a esta posibilidad es el de Salvador Vila Hernández, arabista, catedrático y rector de la institución universitaria granadina. Su trayectoria académica quedó truncada por la represión desencadenada tras el golpe militar de julio de 1936. Detenido en Salamanca, fue trasladado a Granada y fusilado el 22 de octubre de ese mismo año, cuando tenía tan solo 32 años.
Su historia representa una de las muchas vidas que quedaron interrumpidas durante aquellos meses. Intelectual comprometido con la universidad y discípulo de Miguel de Unamuno, Vila formó parte de una generación de académicos cuya trayectoria quedó marcada por la persecución política y la violencia de la época.