
El objetivo de la actuación se centra en garantizar la salubridad y condiciones de conservación de los alimentos que se consumen durante la feria granadina
El operativo conjunto ha permitido detectar irregularidades relacionadas con la trazabilidad, el etiquetado, la conservación y el transporte de productos alimentarios
Como resultado de las inspecciones se han incoado 16 expedientes administrativos y se ha procedido a la destrucción de aproximadamente 125 kilogramos de alimentos.
La Guardia Civil de Granada, a través de efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), llevó a cabo durante la jornada de ayer un operativo de inspección en distintos establecimientos ubicados en el recinto ferial del Corpus de Granada.
En la actuación han participado, junto a los agentes de la Guardia Civil, tres inspectores de pesca pertenecientes a la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Granada, así como un inspector veterinario y un inspector de consumo adscritos al Área de Turismo, Comercio, Consumo y Salud del Ayuntamiento de Granada.
El dispositivo ha tenido como finalidad comprobar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de seguridad alimentaria y comercialización de productos alimenticios, prestando especial atención a aspectos relacionados con la trazabilidad de los productos, su etiquetado, las condiciones de transporte y conservación, así como el mantenimiento de la cadena de frío.
Como resultado de las inspecciones realizadas por los inspectores del Ayuntamiento, se han detectado diversas irregularidades que han motivado la incoación de 11 expedientes administrativos. Asimismo, se ha procedido a la retirada y destrucción de aproximadamente 100 kilogramos de alimentos por diferentes incumplimientos de la normativa sanitaria y de consumo.
Entre las principales deficiencias detectadas figuran la ausencia o insuficiencia de etiquetado y documentación de trazabilidad, circunstancias que impiden garantizar el origen y la procedencia de los alimentos; el transporte a temperatura ambiente de productos que debían mantenerse refrigerados o congelados, con la consiguiente rotura de la cadena de frío, así como la presencia de alimentos caducados.
En el ámbito de la inspección pesquera se realizaron cinco actuaciones que dieron lugar a la destrucción de 24 kilogramos de productos pesqueros, entre ellos atún, calamares y chirlas, debido a irregularidades en el transporte y por no reunir las condiciones organolépticas exigibles para su comercialización y consumo.
Estas actuaciones se enmarcan en los dispositivos de control que la Guardia Civil desarrolla en colaboración con las distintas administraciones competentes con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria, proteger los derechos de los consumidores y velar por el cumplimiento de la normativa vigente.