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Fotos Ramón Martín (Motril Digital)
Hay decisiones que resumen en una imagen lo que está viviendo una ciudad. Granada acaba de tomar una de ellas: la Virgen de las Angustias, su Patrona, dejará temporalmente la Basílica que lleva su nombre por los daños provocados por los terremotos.
La imagen de Nuestra Señora de las Angustias será trasladada el próximo domingo 30 de agosto, a las 7:00 horas, desde su templo de la Carrera de la Virgen hasta la iglesia del Sagrario, junto a la Catedral. La decisión se ha adoptado siguiendo las recomendaciones de los técnicos, después de que la actividad sísmica haya provocado daños en la cúpula de la Basílica.
No se trata, por tanto, de un traslado previsto ni de un cambio dentro del calendario cofrade. Los terremotos han obligado a sacar a la Patrona de su propia casa para garantizar su seguridad.
La Hermandad Patronal de Nuestra Señora de las Angustias ha comunicado que la imagen permanecerá en el Sagrario durante el tiempo que sea necesario, hasta que quede completamente garantizada la seguridad en la Basílica. La decisión cuenta además con el conocimiento y el total apoyo del arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo.
La mudanza tendrá también una consecuencia importante para los devotos: los cultos del mes de septiembre en honor a la Patrona se mantendrán, aunque cambiarán de escenario. Será el Sagrario el que acoja durante esas semanas a la Virgen de las Angustias y a los granadinos que tradicionalmente se acercan hasta su Basílica.
Y la escena adquiere todavía más significado porque llega cuando Granada se encuentra pendiente de la evolución de una serie sísmica que ha dejado daños en edificios y templos de distintos puntos de la ciudad y su área metropolitana. La propia Archidiócesis había informado días atrás de desperfectos en el interior de varios templos, entre ellos la Basílica de las Angustias, y había reclamado revisiones antes de permitir su normal funcionamiento.
La Catedral tampoco ha escapado a las consecuencias de los terremotos y permanece temporalmente cerrada mientras se evalúan los posibles daños. Sus celebraciones religiosas han sido trasladadas igualmente al Sagrario, que se convierte así en uno de los principales refugios de la actividad religiosa granadina durante estos días de incertidumbre.
Pero el traslado de la Virgen tiene un componente que va mucho más allá de lo arquitectónico. La Patrona abandona temporalmente su templo precisamente cuando Granada atraviesa uno de esos momentos en los que la ciudad vuelve a mirar al suelo, a las fachadas y al movimiento de los edificios cada vez que llega una nueva réplica.
La Hermandad ha explicado que la iniciativa busca también que la Archidiócesis no quede privada de la cercanía de su Patrona durante estas circunstancias. Una forma de mantener ese vínculo con los fieles mientras los técnicos trabajan para recuperar la seguridad del templo.
Y queda una pregunta inevitable en el aire: ¿cuándo volverá la Virgen a la Basílica?
Por ahora no hay fecha. El regreso dependerá de que los daños en la cúpula sean reparados y, sobre todo, de que los técnicos certifiquen que la imagen puede volver a ocupar su lugar con todas las garantías.
Granada tendrá que acostumbrarse durante un tiempo a una imagen poco habitual: la Basílica de las Angustias sin su Virgen y la Patrona de la ciudad, temporalmente, bajo otro techo.
Los terremotos han conseguido sacar a la Virgen de su casa. Ahora toca esperar a que Granada pueda devolvérsela.