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Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
La cantante y compositora actuó este miércoles en el Cuarto Real de Santo Domingo dentro del 1001 Músicas–CaixaBank. Con las entradas agotadas, Makovski llevó su repertorio a un escenario de pequeñas dimensiones, acompañada por otro músico y con guitarras y piano durante la actuación.
Maika Makovski llegó este miércoles al Cuarto Real de Santo Domingo con todas las localidades vendidas. La artista regresó a Granada dentro del 1001 Músicas–CaixaBank para uno de los conciertos de menor formato de esta edición, con el público a escasos metros del escenario y una propuesta muy distinta a la que permite una sala o un recinto de mayor capacidad.
Makovski estuvo acompañada por otro músico en un escenario en el que hubo guitarras y piano. Su voz tuvo un peso evidente desde los primeros compases, en un espacio que permite escuchar las canciones de otra manera y donde la distancia con las primeras filas prácticamente desaparece.
La actualidad de la artista pasa por Bunker Rococo, publicado en 2025, un disco que volvió a mostrar la amplitud de referencias musicales de una autora que lleva más de dos décadas evitando instalarse en un único terreno. Rock, pop y su formación clásica forman parte de una trayectoria en la que el piano ha convivido desde hace años con las guitarras.
El concierto granadino reunió canciones de diferentes momentos de esa trayectoria. «Dust», «Men of Talent», «Reaching Out to You», «Exotic Ingredients», «Places Where We Used to Sit», «My Head Is a Vampire», «Body», «Just a Boy», «No News», «Love You Till I Die», «Language», «Iron Bells», «Lava Love» y «Downtown» formaron el repertorio preparado para la cita del Cuarto Real.
El escenario también condicionó la forma de recibir esas canciones. El patio del Cuarto Real de Santo Domingo, lleno para la ocasión, dejó a Makovski frente a un público muy próximo y convirtió el concierto en una de las citas más recogidas del festival. No hacía falta buscar la distancia habitual entre artista y espectadores: sencillamente no estaba.
Maika Makovski cerró así su paso por Granada dentro del 1001 Músicas–CaixaBank, que volvió a colgar el cartel de entradas agotadas. Una actuación en pequeño formato que permitió verla y escucharla desde una cercanía poco habitual en un festival.