
Durante el mes de agosto se desarrollan los trabajos anuales de mantenimiento preventivo y limpieza integral de uno de los principales espacios culturales de la ciudad
La actuación incluye la revisión del órgano monumental, el repaso al mantenimiento de distintos elementos técnicos del edificio y sistemas de climatización y la limpieza de los 40 grandes faroles de la sala, las 1.240 butacas, lucernarios y cubiertas El portavoz del equipo de gobierno y concejal de Cultura, Jorge Saavedra, destaca el compromiso del Ayuntamiento con la “excelencia cultural” y con la conservación de un espacio que es “patrimonio vivo de Granada”
“Cuidar el Auditorio Manuel de Falla es cuidar uno de los grandes símbolos culturales de Granada y garantizar que artistas y público encuentren un espacio a la altura de la programación que acoge durante todo el año»
El Ayuntamiento de Granada está aprovechando el paréntesis estival entre temporadas artísticas para acometer los trabajos anuales de mantenimiento preventivo, conservación y limpieza integral del Auditorio Manuel de Falla con el objetivo de que el recinto afronte en las mejores condiciones la intensa programación cultural que comenzará a partir del próximo mes de septiembre.
Estas actuaciones, que se desarrollan cada verano coincidiendo con la finalización de la temporada artística, permiten revisar en profundidad las instalaciones y preservar un edificio que constituye uno de los principales referentes musicales y culturales de la ciudad. Tras la conclusión de estos trabajos, el auditorio volverá a abrir sus puertas con una agenda que incluirá, entre otras citas, el festival Neorama, los actos conmemorativos del 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla y los conciertos regulares de la Orquesta Ciudad de Granada (OCG).
En su visita a los trabajos que se están llevando a cabo estos días, el portavoz del equipo de gobierno y concejal de Cultura, Jorge Saavedra, ha querido destacar el compromiso del Ayuntamiento con la “excelencia cultural” y con la conservación de un espacio que es “patrimonio vivo de Granada”. “No se trata únicamente de realizar tareas de limpieza en profundidad o pequeñas reparaciones, sino de un mantenimiento preventivo regular e imprescindible que garantiza el correcto funcionamiento de unas instalaciones que reciben cada año a miles de espectadores y a algunos de los mejores intérpretes nacionales e internacionales”. De hecho, en esta reciente temporada el auditorio ha acogido alrededor de 130 espectáculos y ha recibido a más de 97.000 espectadores.
Los trabajos de mantenimiento han comenzado esta mismo semana con una de las intervenciones más especializadas: la revisión y limpieza del gran órgano del auditorio, realizada por el maestro organero Francisco Alonso Suárez, quien ha llevado a cabo el soplado y puesta a punto de sus 2.352 tubos para asegurar su perfecto funcionamiento de cara a la nueva temporada.
De forma paralela, distintos equipos trabajan en la limpieza integral del edificio, con actuaciones como la retirada y acondicionamiento de las alfombras de acceso al recinto y de la moqueta de entrada al escenario, elementos sometidos a un uso intensivo durante toda la temporada, así como la limpieza de cubiertas, tejados y canalones para prevenir filtraciones y garantizar la correcta evacuación del agua de lluvia.
Las labores alcanzan también al interior del auditorio, donde se realiza una limpieza exhaustiva de las paredes, zonas comunes y aseos, además de la revisión de distintos elementos constructivos y funcionales del edificio, donde se han sustituido mecanismos que estaban algo estropeados por el uso como los muelles de las puertas de acceso a la sala.
Pero, sin lugar a dudas, uno de los trabajos más singulares consiste en la limpieza de los 40 grandes faroles que iluminan la sala principal. Para ello, cada luminaria se desmonta y baja individualmente mediante motor para su limpieza en profundidad, salvo los doce ubicados sobre el escenario, cuya limpieza se realiza mediante andamiaje especializado debido a sus características técnicas.
El mantenimiento incluye igualmente la limpieza individualizada de las 1.240 butacas del auditorio, actuando tanto sobre la tapicería como sobre la estructura metálica de cada asiento, además de las toberas del sistema de climatización situadas bajo las localidades, lucernarios y claraboyas.
Saavedra ha destacado que detrás de cada concierto existe un importante trabajo técnico que muchas veces pasa desapercibido para el público, pero que resulta esencial para ofrecer la máxima calidad artística y las mejores condiciones de seguridad y confort. En este sentido, ha apuntado que “el Ayuntamiento aprovecha cada mes de agosto con la pausa entre temporadas para intervenir de forma integral sobre el edificio, anticipándose a posibles incidencias y prolongando la vida útil de unas instalaciones que forman parte de la identidad cultural de Granada”.
El portavoz ha recordado, además, que el Auditorio Manuel de Falla constituye uno de los espacios culturales más representativos de la ciudad y que desempeña un papel fundamental dentro de la programación musical de Granada y de la candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031.
“Granada aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura porque cuenta con una extraordinaria programación, con creadores de primer nivel y también con unas infraestructuras culturales de referencia. Mantenerlas en las mejores condiciones es una obligación y una muestra del respeto que esta ciudad siente por su patrimonio cultural y por quienes lo disfrutan cada día”, ha concluido.