
1 / 3
La operación de la Guardia Civil, desarrollada entre el 16 de septiembre y el 21 de octubre, se salda también con la incautación de munición, armas de aire comprimido y otros dispositivos potencialmente peligrosos.
Un arsenal oculto entre vehículos, viviendas y espacios vinculados al cultivo de marihuana ha quedado fuera de circulación en la provincia de Granada. La Guardia Civil ha intervenido 49 armas de fuego desde la puesta en marcha del Servicio de Alto Impacto, un despliegue policial que comenzó el 16 de septiembre y concluyó, en el periodo recogido en el balance, el pasado miércoles 21 de octubre.
El material incautado ofrece una imagen de la dimensión del operativo: 40 pistolas, un revólver, cinco escopetas, un rifle y un fusil de asalto CETME. A este arsenal se añaden otras 26 armas de aire o gas comprimido, cuatro pistolas detonadoras, cuatro dispositivos eléctricos tipo táser, un arco, una escopeta simulada y abundante munición.
La intervención de este material se enmarca en las actuaciones contra las redes delictivas que operan en torno al cultivo y tráfico de marihuana. Los investigadores han puesto el foco en la posible conexión entre estas actividades y el intercambio de droga por armamento, una línea que cobró especial relevancia tras varias intervenciones registradas en las últimas semanas.
Uno de los hallazgos más destacados tuvo lugar el 8 de octubre en la A-44, a la altura de Las Gabias. Allí, los agentes interceptaron un vehículo en el que viajaban 33 pistolas Glock 19 en perfecto estado. La actuación condujo a la detención del conductor y abrió una nueva fase en la investigación de una presunta red dedicada al intercambio de marihuana por armas de fuego.
Días después, el 15 de octubre, Pinos Puente volvió a situarse en el centro de las actuaciones policiales. En este municipio, los agentes localizaron un fusil CETME preparado para disparar, con el cargador municionado y un cartucho en la recámara. En otra intervención encontraron tres armas cortas, sus cargadores y 150 cartuchos ocultos en una hormigonera situada en la vía pública.
La inspección permitió descubrir, además, un pasadizo escondido bajo una alacena que comunicaba con una plantación de marihuana. Un hallazgo que ilustra las dificultades a las que se enfrentan los investigadores para localizar armas y otros elementos relacionados con las actividades delictivas.
El despliegue coincide con varios sucesos recientes en los que se han utilizado armas de fuego o dispositivos capaces de causar lesiones graves. En Pulianas, una menor de 17 años resultó herida por un disparo de una pistola Glock de nueve milímetros. El presunto autor fue detenido junto a otras dos personas en relación con los hechos.
En Pinos Puente, otro hombre de 32 años sufrió heridas por arma de fuego el 18 de octubre. La investigación sobre este suceso continuaba abierta según la información disponible. A estos episodios se suma el caso de una joven que resultó gravemente herida en Fuente Vaqueros en septiembre tras recibir el impacto de un proyectil de aire comprimido.
La Guardia Civil advierte de que el peligro no se limita a las armas de fuego convencionales. Las de aire o gas comprimido y las detonadoras también pueden provocar lesiones y, por su apariencia similar a la de las armas reales, generar situaciones de especial riesgo durante una intervención policial.
El balance del Servicio de Alto Impacto sitúa así el armamento intervenido en el centro de la lucha contra las redes delictivas de la provincia. La retirada de estas armas reduce la disponibilidad de material potencialmente peligroso, aunque las investigaciones sobre su procedencia y sus posibles conexiones con otras actividades criminales deben determinar el alcance de cada caso.