
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha presentado este jueves la composición de su nuevo Gobierno para la XIII Legislatura, un Ejecutivo que mantiene buena parte del equipo de la pasada etapa, pero que incorpora una nueva estructura política marcada por la entrada de Vox en el Consejo de Gobierno y la creación de tres vicepresidencias.
El nuevo gabinete estará integrado por 13 consejerías, una menos que en la anterior legislatura, y contará con una ligera mayoría femenina, con siete mujeres y seis hombres. La principal novedad es la reorganización de las áreas de gobierno y el reparto de competencias tras el acuerdo alcanzado entre el PP y Vox para garantizar la estabilidad parlamentaria.
Antonio Sanz será vicepresidente primero y asumirá la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias; Manuel Gavira, de Vox, ocupará la vicepresidencia segunda al frente de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local; mientras que Carolina España ejercerá como vicepresidenta tercera, manteniendo además las competencias de Economía, Hacienda y Fondos Europeos y la Portavocía del Gobierno. Con esta distribución, Moreno mantiene las principales áreas estratégicas bajo responsabilidad del Partido Popular.
Entre las principales novedades figura la creación de la Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, que dirigirá José Antonio Nieto, así como la reorganización de otras áreas para integrar competencias relacionadas con universidades, industria, energía e investigación o con vivienda, juventud y ordenación del territorio. Además, se incorporan al Ejecutivo nuevos perfiles como Adolfina Martínez, al frente de Medio Ambiente, y Rocío Díaz, responsable de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio.
Durante la presentación del nuevo Ejecutivo, Moreno defendió que se trata de un Gobierno orientado a la estabilidad y a la gestión, insistiendo en que mantendrá la denominada «vía andaluza» pese al pacto alcanzado con Vox. El presidente subrayó que el objetivo es dar continuidad a las políticas desarrolladas en los últimos años y afrontar una nueva legislatura con un equipo renovado, aunque sustentado en buena medida por los consejeros que ya formaban parte de su anterior gabinete.