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Profesionales sanitarios se han concentrado a las puertas del Centro de Salud Centro de Motril para mostrar su apoyo y solidaridad con los compañeros que han sido víctimas de una agresión mientras desempeñaban su labor. Médicos, enfermeros y otros trabajadores han participado en este acto de rechazo a la violencia en el ámbito sanitario y de defensa de un entorno seguro para quienes cada día trabajan al servicio de la ciudadanía.
Durante las concentración se ha dado lectura a un comunicado en el que los profesionales han expresado su «condena más enérgica» y su «absoluta repulsa y rechazo» ante cualquier actitud violenta en la sanidad pública. La acción de protesta ha servido también para recordar que las agresiones, ya sean físicas o verbales, así como los insultos y los abusos, no tienen cabida en los centros sanitarios.
Los trabajadores han reivindicado el derecho de todas las personas a recibir asistencia sanitaria en un ambiente seguro, tranquilo y libre de violencia. Al mismo tiempo, han advertido de que este tipo de episodios no solo afectan directamente a los profesionales que los sufren, sino que también dañan al conjunto del colectivo y deterioran la confianza de la ciudadanía en la sanidad pública.
El comunicado ha hecho además un llamamiento a la concienciación social y al uso adecuado de los centros sanitarios, apelando tanto a los derechos como a los deberes de los usuarios. La cordialidad, la confianza y el respeto mutuo han sido algunos de los valores reivindicados durante unas concentraciones marcadas por la unidad de los profesionales.
«Entre todas y todos debemos fomentar el respeto a las personas que velan por nuestra salud», han defendido los asistentes a través del manifiesto, insistiendo en que ese respeto debe constituir un valor fundamental de una sociedad avanzada, solidaria y libre.
La concentración han concluido con una defensa de la sanidad pública como un bien común construido durante años con trabajo y esfuerzo. Los profesionales han pedido a toda la sociedad caminar en la misma dirección para proteger los servicios sanitarios y, de manera especial, a quienes los sostienen cada día.
Un mensaje de unidad y rechazo a la violencia que ha puesto el foco en una reivindicación clara: cuidar la sanidad pública significa también cuidar y respetar a sus profesionales, «el alma de nuestra sanidad».