
El PSOE de Motril afronta las primarias para elegir a quien encabezará el proyecto socialista de cara a las próximas elecciones municipales con una crisis interna abierta. A tres días de la votación, prevista para el sábado 26 de septiembre, la candidatura de Gádor Domínguez ha pedido formalmente la suspensión del proceso y ha trasladado sus dudas a los órganos de Ética y Garantías del PSOE de Andalucía.
Domínguez y Menmi Sáez son las dos candidatas que compiten por el liderazgo de la agrupación y por convertirse en la futura candidata socialista a la Alcaldía de Motril. Sin embargo, lo que estaba planteado como una disputa interna por el liderazgo ha entrado en una fase de conflicto reglamentario que puede alterar el calendario previsto.
La candidatura de Domínguez presentó este miércoles un escrito ante la Comisión Regional de Ética y Garantías en el que solicita que se paralicen las votaciones del sábado. Su argumento central es que existen, a su juicio, dudas sobre las condiciones de igualdad, imparcialidad y transparencia con las que se ha desarrollado el proceso.
La impugnación no se limita a pedir que se aplace la votación. Domínguez reclama también que se investigue el posible acceso y utilización de datos personales de militantes durante la recogida de avales y plantea incluso la posibilidad de que los órganos federales intervengan la agrupación mediante una Comisión Gestora formada por personas ajenas a las dos candidaturas.
Uno de los principales puntos de fricción tiene que ver con la estructura orgánica del partido durante las primarias. La candidatura de Domínguez pone el foco en López Cañete, secretario de Organización del PSOE de Motril, cuya esposa, Menmi Sáez, concurre a las primarias.
Según sostiene la candidatura impugnante, esta circunstancia requería garantías adicionales de neutralidad al tratarse de un cargo con responsabilidades relacionadas con la organización de los procesos internos. El escrito señala además que López Cañete comunicó el 22 de septiembre la delegación de sus competencias vinculadas a las primarias, cuando ya había concluido la fase de recogida de avales y había comenzado la campaña de información entre la militancia.
La candidatura de Domínguez considera que esa delegación posterior no despeja las dudas que plantea sobre las actuaciones realizadas con anterioridad. Se trata, en cualquier caso, de cuestiones formuladas por una de las partes en disputa y que deberán ser analizadas y, en su caso, resueltas por los órganos competentes del partido.
Otro de los elementos que ha elevado la tensión es el acceso a los datos de contacto de los afiliados.
La candidatura de Domínguez sostiene que personas vinculadas a la candidatura de Menmi Sáez realizaron llamadas a militantes para solicitar avales, mientras que su equipo asegura no haber contado con una relación equivalente de teléfonos.
Domínguez no afirma que haya existido una filtración del censo, pero considera que las diferencias observadas justifican una investigación para determinar de dónde procedían esos datos y quién pudo acceder a ellos.
Por eso solicita una auditoría de los accesos al censo, así como la conservación de los registros y documentación relacionados con el proceso. La cuestión es especialmente sensible porque el censo de militantes constituye la base sobre la que se articula una elección interna de estas características.
La candidatura de Domínguez pretende que la controversia no termine con la jornada de votación. En su escrito pide que los órganos federales valoren la suspensión de la actividad orgánica de la agrupación y la creación de una Comisión Gestora integrada por personas sin vínculos con ninguna de las candidaturas.
También reclama que quienes pudieran verse afectados por las circunstancias investigadas no participen posteriormente en la elaboración de la candidatura municipal.
El trasfondo de la disputa es, por tanto, más amplio que la elección entre dos aspirantes. Lo que está en juego ahora es la forma en la que el PSOE de Motril debe cerrar su proceso de primarias y garantizar que la candidatura que resulte elegida pueda afrontar después la elaboración de la lista electoral municipal.
El reloj corre mientras los órganos de Ética y Garantías deben pronunciarse sobre una petición presentada a escasos días de la votación. Si el proceso continúa, la militancia socialista de Motril está llamada a acudir a las urnas el sábado 26 de septiembre. Si prospera la impugnación, el calendario tendría que modificarse.
La dirección del partido deberá resolver así una situación que va más allá de una pugna entre dos candidaturas. Las dudas planteadas por Domínguez afectan al desarrollo del proceso, a la gestión del censo y al papel desempeñado por determinados responsables orgánicos.
El desenlace de las primarias determinará quién encabeza el proyecto socialista, pero la crisis abierta en torno a su celebración añade una segunda incógnita: cómo quedará la agrupación después de una batalla interna que, a solo tres días de las urnas, ha trasladado la disputa por el liderazgo a los órganos de garantías del propio partido.