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Reportaje Paulino Martínez Moré (Motril Digital)
El cielo de Motril ya ha comenzado a entusiasmar. A apenas unas horas de que la playa de Poniente vuelva a convertirse en una gigantesca pista de exhibición sobre el Mediterráneo, las primeras maniobras de entrenamiento han servido de aperitivo para un Festival Aéreo Internacional que promete emociones fuertes y miles de miradas clavadas en el horizonte.
Las evoluciones de la Patrulla Aspa, los modernos Pilatus PC-21 y los helicópteros H-135 del Ala 78 han dejado este viernes las primeras estampas de un fin de semana que volverá a situar a Motril en el mapa de los grandes eventos aeronáuticos del país. Piruetas imposibles, pasadas a baja altura y la precisión de unas tripulaciones acostumbradas a desafiar las leyes de la gravedad han despertado la expectación entre vecinos y visitantes, muchos de los cuales no han querido perderse los ensayos previos.
En total serán dieciséis aeronaves las que surquen este domingo el espacio aéreo de la playa de Poniente, en una cita que se ha consolidado como uno de los espectáculos más esperados del verano en la Costa Tropical. Aunque a última hora se han producido las bajas del helicóptero MH-60R Seahawk de la Armada estadounidense y del Airbus C-295MW, la organización mantiene una programación repleta de exhibiciones y maniobras que volverán a convertir el litoral motrileño en un balcón privilegiado para disfrutar de la aviación.
Los entrenamientos continuarán este sábado, dejando un adelanto de lo que está por llegar. Porque cuando el estruendo de los motores rompe el silencio y las aeronaves dibujan figuras imposibles sobre el azul del Mediterráneo, Motril sabe que el espectáculo está a punto de despegar.