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El Cineclub Mediterráneo de Motril bajó el telón a su XXXIII temporada con una propuesta singular que fusionó jazz, cine y creación audiovisual en directo, en un espectáculo titulado “Cinescopia, una exploración sonora del cine”, que colgó el cartel de aforo completo en el Centro de Desarrollo Turístico.
La acogida del público fue excepcional en una entidad que lleva más de tres décadas dinamizando la vida cultural de la Costa Tropical. El Cineclub, en funcionamiento desde 1992, volvió a demostrar su capacidad de convocatoria con un salón de actos abarrotado para una cita que se presentaba como una de las más especiales de su programación anual.
Sobre el escenario, el saxofonista y compositor granadino Pedro Cortejosa lideró una formación que propuso un viaje sensorial a través de algunas de las bandas sonoras y universos cinematográficos que han dejado huella en la historia del cine. Le acompañaron Philippe Thuriot, Javier Delgado al contrabajo, Ramón Ángel Rey a la batería y la artista visual Sofía Blanco Villén, encargada de la creación en tiempo real del soporte visual.
El espectáculo ofreció una experiencia inmersiva en la que música e imagen se entrelazaban constantemente. Las secuencias cinematográficas servían como punto de partida para una interpretación libre, donde el jazz se convertía en un lenguaje narrativo capaz de reinventar escenas y emociones en directo. El resultado fue un diálogo continuo entre lo sonoro y lo visual, en el que la improvisación de los músicos generaba una atmósfera cambiante y profundamente evocadora.
El montaje audiovisual recreó fragmentos de películas icónicas mientras la banda respondía en tiempo real, creando una sensación de viaje emocional “a la carta” para el espectador, que transitaba entre la nostalgia, la sorpresa y la intensidad del directo.
Con esta propuesta, el Cineclub Mediterráneo cerró una temporada marcada por la continuidad de su labor cultural y su fidelidad a un público que, una vez más, respondió llenando por completo la sala. Más de treinta años después de su fundación, la entidad reafirma su papel como uno de los referentes culturales de la provincia, apostando por formatos innovadores que van más allá de la proyección tradicional de cine.