
La Policía Local de Granada ha sancionado a un conductor de patinete eléctrico tras ser sorprendido circulando bajo los efectos del alcohol y saltarse un semáforo en rojo durante un dispositivo especial de control de vehículos de movilidad personal (VMP) en la capital.
Los agentes detectaron la infracción cuando observaron que el usuario no respetaba la señal luminosa. Tras interceptarlo, se le realizó la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado de 1,78 miligramos por litro, muy por encima del límite legal establecido en España.
Como consecuencia, el conductor ha sido multado con 1.500 euros en total: 1.000 euros por conducir bajo los efectos del alcohol y 500 euros por saltarse el semáforo en rojo. Desde la Policía Local se ha insistido en la gravedad de este tipo de conductas, especialmente en entornos urbanos donde conviven peatones, vehículos y patinetes eléctricos.
Este caso se enmarca dentro de un operativo específico de vigilancia de VMP que en los últimos días también ha permitido detectar otras infracciones relevantes, como el uso de auriculares, la circulación con pasajeros adicionales o la falta de registro y seguro del vehículo, con sanciones que en algunos casos alcanzaron los 800 euros.
El cuerpo policial recuerda que el uso de patinetes eléctricos continúa en aumento en la ciudad, lo que hace necesario reforzar el cumplimiento de las normas de circulación para garantizar la seguridad vial y reducir el riesgo de accidentes en la vía pública.