Señor de la Humildad y Soledad de Nuestra Señora despiertan el fervor de Granada en el Martes Santo 2026
Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
La Hermandad de La Cañilla volvió a recorrer las calles de Granada con su característico aire de recogimiento y devoción. Desde su salida en la Iglesia de Santo Domingo, el cortejo formado por los pasos de Señor de la Humildad y Soledad de Nuestra Señora, acompañados también por la devoción al Dulce Nombre de Jesús, inició su estación de penitencia, marcando un ritmo pausado que invitaba al respeto y la contemplación.
El Señor de la Humildad, sentado con la caña en la mano, evocaba la entrega y el sufrimiento de Cristo en los últimos momentos de la Pasión. Tras él, el paso de Soledad de Nuestra Señora avanzaba con solemnidad, mostrando a la Virgen en actitud de dolor y ternura, mientras nazarenos y costaleros seguían cada movimiento con precisión. La delicadeza del palio y el acompañamiento musical contribuyeron a crear un ambiente de recogimiento profundo que contrastaba con la vitalidad de las calles granadinas.
A medida que el cortejo abandonaba las estrechas calles del barrio de Santo Domingo y alcanzaba avenidas más amplias, como la Carrera Oficial, la procesión se encontraba con miles de granadinos y visitantes. La multitud aplaudía, rezaba y acompañaba el paso, transformando el tránsito en una manifestación de fe compartida que iluminaba el recorrido de principio a fin. Cada giro, cada pausa frente a los templos y plazas, reflejaba la tradición y la fuerza de una hermandad centenaria que mantiene viva la Semana Santa granadina.
El regreso por Calle San Matías hasta Plaza de Santo Domingo cerró la jornada, con el Señor de la Humildad y la Soledad de Nuestra Señora nuevamente bajo la protección de su barrio, tras haber recorrido el corazón de Granada.
En 2026, La Cañilla demostró una vez más que su esencia combina el recogimiento y la solemnidad con la capacidad de congregar a la ciudad, ofreciendo a los granadinos un Martes Santo de intensa emoción y tradición.

