
Granada vuelve a vivir horas de sobresalto. El terremoto registrado este martes, con epicentro en el término municipal de Gójar, ha alcanzado finalmente una magnitud de 4,8, después de que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) haya rectificado su valoración inicial y el lugar que lo daba en Alhendín.
El movimiento principal, registrado a media mañana, ha sido seguido por varias réplicas en distintos puntos del área metropolitana. La más destacada se ha localizado en Churriana de la Vega, con una magnitud de 4,0, mientras que también se han registrado movimientos en Padul, de 2,9; Alhendín, de 2,8; Las Gabias, de 2,6, Gójar 2,9 y en Alhendín de nuevo de 4,2. Ha ocurrido a las 11,34 horas.
La tierra parece no haber terminado de asentarse. Las réplicas podrían continuar produciéndose durante las próximas horas, dentro de una secuencia sísmica que mantiene en alerta y con cierta inquietud a numerosos vecinos de la provincia.
El terremoto principal se ha sentido con especial intensidad en Granada capital y buena parte del cinturón metropolitano, llegando también a percibirse en distintos puntos de la Costa Tropical. En la capital, el seísmo habría provocado determinados daños, a falta de una evaluación más completa de las posibles afecciones.
La sensación entre muchos granadinos ha sido clara: el temblor se ha percibido con mayor fuerza que el registrado el pasado 15 de agosto, también con epicentro en Alhendín.
Una mañana en la que muebles, ventanas y lámparas se han convertido, durante unos segundos, en el recordatorio de que Granada vuelve a encontrarse frente a frente con una de sus realidades geológicas: la tierra también habla, y hoy lo ha hecho con fuerza.