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Covirán Granada se impone 92-89 al Lleida y mantiene vivo el sueño de la permanencia

Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)

El gran protagonista desde el salto inicial fue el triunfo del Covirán Granada por 92-89 ante el Hiopos Lleida, un éxito vital que mantiene encendida la esperanza de la permanencia y que refuerza al conjunto andaluz en su fortaleza como local. Con esta victoria, la segunda consecutiva en casa, los granadinos se colocan a tres triunfos de lograr el objetivo, mientras que su rival sigue hundiéndose tras encadenar siete derrotas.

El encuentro comenzó con un Covirán Granada mucho más enchufado, imponiendo ritmo e intensidad desde el banquillo gracias a la aportación de Jonathan Rousselle, clave en el primer impulso ofensivo. Ese arranque permitió a los locales tomar ventaja en el primer cuarto, que cerraron por delante tras un parcial que marcó diferencias y condicionó el resto del choque.

Aunque el Hiopos Lleida intentó reaccionar en el segundo periodo castigando en la pintura, el acierto exterior del conjunto nazarí volvió a abrir brecha. Esa eficacia en el triple, unida a los problemas visitantes desde larga distancia, permitió al Covirán Granada marcharse al descanso con una ventaja sólida.

Tras el paso por vestuarios, el Lleida amagó con meterse de lleno en el partido liderado por Oriol Paulí, pero apareció de nuevo la figura de Luja Bozic para sostener a los locales y ampliar la renta antes del último cuarto. Con el marcador favorable y buenas sensaciones, el Covirán Granada afrontó el tramo decisivo con control.

En los minutos finales, los granadinos firmaron algunos de sus mejores momentos del curso, llegando a abrir una diferencia amplia que parecía definitiva. Sin embargo, el equipo catalán no se rindió y, de la mano de James Batemon, logró recortar distancias y sembrar dudas en un final inesperadamente ajustado.

Pese al susto en el último minuto y medio, el Covirán Granada supo resistir y asegurar un triunfo clave por 92-89, mientras que el Hiopos Lleida, que tuvo un triple final para forzar la prórroga, se quedó a las puertas y continúa en una preocupante dinámica negativa.