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Reportaje Ramón Martín (Motril Digital)
Miguel Ríos, Lori Meyers, Soleá Morente y destacados representantes del rock granadino participaron en un concierto con las entradas agotadas que recordó el legado de la banda cincuenta años después de la muerte de dos de sus fundadores.
El Teatro CajaGranada reunió este sábado a varias generaciones de músicos y aficionados en el concierto central de El eco de Los Ángeles 1976–2026, un proyecto dedicado a recuperar la obra de una de las formaciones fundamentales del pop español de los años sesenta. Con las entradas agotadas y una sala completamente despejada de butacas, el público disfrutó de una noche en la que las canciones de Los Ángeles volvieron a sonar en directo, interpretadas por algunos de los nombres más reconocidos de la música granadina.
La cita tenía un significado especial. Se cumplen cincuenta años del accidente de tráfico que, en septiembre de 1976, acabó con la vida de Poncho González y José Luis Avellaneda, dos de los integrantes fundadores de Los Ángeles. Aquella tragedia interrumpió la trayectoria de una formación que había conseguido abrirse camino en el panorama musical español gracias a sus melodías y a un tratamiento de las armonías vocales poco habitual en las producciones nacionales de la época. Medio siglo después, Granada volvió a reunirse alrededor de aquellas canciones, esta vez con la participación de músicos que representan distintas etapas de la historia musical de la ciudad.
Miguel Ríos compartió protagonismo con José Ignacio Lapido y José Antonio García, de 091; Antonio Arias y Juan Codorniú, de Lagartija Nick; Quini Almendros, de La Guardia, y los integrantes de Lori Meyers. A ellos se sumaron Soleá Morente, Anni B Sweet, Juan Alberto, de Niños Mutantes, y los invitados Adolfo, de Los Íberos, y Luis Martín, de Los Ronaldos. Un cartel que permitió reunir sobre el mismo escenario a artistas de diferentes generaciones, unidos por el reconocimiento a una banda cuya influencia permanece en la música granadina.
Buena parte del peso musical de la noche recayó en Popi González, hijo del desaparecido Poncho González, y Pablo G. Martín, responsables de la dirección musical. Junto a los músicos de Unidad y Armonía y el resto de instrumentistas y voces participantes, dieron forma a un repertorio que recuperó el sonido característico de Los Ángeles, especialmente sus arreglos vocales. Canciones como Momentos, Mónica, 98.6 y Mañana, mañana sirvieron para recordar la variedad de registros de un grupo que supo combinar el pop melódico con una personalidad musical propia.
El formato elegido también marcó el carácter del concierto. Sin butacas y con toda la pista destinada al público de pie, el Teatro CajaGranada presentó una imagen más cercana a la de una sala de conciertos que a la de un auditorio convencional. Entre los asistentes convivieron seguidores que conocieron las canciones de Los Ángeles durante su primera etapa y aficionados más jóvenes, familiarizados con los artistas que participaron en el homenaje. La música consiguió tender ese puente generacional, con momentos de participación colectiva y un ambiente festivo que acompañó el recuerdo de los músicos desaparecidos.
Detrás de este encuentro existe, además, una historia que comenzó mucho antes de la celebración del aniversario. Entre 2014 y 2015, Popi González, José Antonio Sánchez y Miguel Martín se reunieron en la Alpujarra granadina para grabar algunas canciones de Los Ángeles sin más propósito que disfrutar de su música. Aquellas primeras sesiones permitieron profundizar en los arreglos originales y terminaron convirtiéndose en el germen de un proyecto que permaneció durante años a la espera de encontrar su momento. La proximidad del cincuentenario impulsó finalmente la edición de un doble vinilo y la organización de este homenaje colectivo.
El concierto de hoy sábado no supone el final de El eco de Los Ángeles 1976–2026. La programación continuará el próximo 18 de noviembre en el Teatro Alhambra con una mesa redonda, una actuación musical y la proyección de la película 123 al escondite inglés. En diciembre está prevista también una exposición documental en la Sala Zaida, que reunirá fotografías, publicaciones históricas y objetos personales relacionados con la trayectoria del grupo.
Granada recordó así a Los Ángeles desde el escenario y con sus canciones como protagonistas. Cincuenta años después de aquella tragedia, el homenaje permitió comprobar que su repertorio sigue encontrando intérpretes y oyentes entre generaciones que no llegaron a conocer a la formación original. Una manera de mantener presente su aportación a la historia musical de la ciudad sin limitar su recuerdo a la nostalgia.